5 dic 2009

Fanfic Serial: Chocolove Cap. 06

Autor: Kainet
Titulo: Chocolate & Love (AKA Chocolove)
Capitulo: 06
Fandom: Super Junior, SHINee, TRAX
Parejas: Sichul / Varias
Clasificación: Angst / Au / Lemon / Secuela
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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6º Bombón


Sus ojos se llenaron de desconcierto. ¿Había escuchado bien? El silencio actual en sus labios determinaba el estado de shock en el que se encontraba. Le dolía el pecho, quizás era impotencia de no poder cachetear a aquel cínico que tenía en frente. “Terminemos…” atinó a decir cuando recuperó el habla. Él otro estaba sentado al borde de la cama, con la cabeza agachada como si aceptara la culpa de todo. Con la mirada clavada en el suelo, buscando alguna explicación a su error. Lentamente jaló sus jeans y empezó a colocárselos; no dijo sí o no, solo atinó a vestirse. Rose lo miró enojado, Jay era incapaz de mirarle a la cara. “Pensé que me amabas…” se cruzó de brazos esperando alguna reacción de parte del otro, quien abotonaba una camisa blanca algo pegada. Una vez más, no hubo respuesta. El rubio estaba por ponerse a llorar cuando Jay clavó sus ojos en la mirada llorosa de este. “Te amo… pero estoy confuso.” No tuvo que decir más, con aquella oración bastaba para destrozar el corazón de la rosa. “¿Confundido?” Rose de desesperó. Se acercó histérico al morocho y empezó a golpearlo torpemente, como dándole algún motivo para evitar que vea sus lagrimas. “Maldita sea estabas acostándote conmigo y pronunciar el nombre de mi hermano” cayó sobre sus rodillas, nulo, sin fuerzas para nada. “Necesito estar solo…” susurró Jay colocándose la casaca de cuero. “Quédate en el departamento…” Rose sintió que la sangre le hervía se levanto con una fuerza desconocida y le tiró una cachetada a su novio. “Terminamos…” gritó histérico y corrió a encerrarse en el baño. Jay se sintió incomprendido y molesto. Tomó las llaves de su motocicleta y salió sin rumbo alguno. Pedía tiempo y el otro no lo ayudaba en nada. Quizás se pasaba de fresco pero esperaba apoyo de su rosa.

Manejó sin rumbo alguno, esperando encontrar en algún lugar esa comprensión que tanto deseaba hallar en su ex pareja. De repente sus ojos se posaron en un cartel: conocía aquel lugar. Estacionó su vehículo y entró en aquel antro. Estaba confundido y sabía que era inmaduro entrar pero ya nada le importaba.

"Ah…" gimió débilmente Taemin al sentir la lengua invasora de aquel hombre en su entrada. Mordió desjuiciadamente su labio inferior para reprimir sus gritos pero le fue imposible. Sentir como poco a poco aquella lengua se introducía en él era demasiado. “Taemin…” gimió Jay mientras dejaba su labor inconclusa para apoderarse del sexo del menor. “¿Terminaron?” preguntó entre jadeos el menor con una sonrisa maliciosa en los labios. “Sí… ¿Quieres saber por qué?” preguntó el mayor dejando su boca libre para que sus manos se apoderen del miembro del otro. Taemin no respondió solo gimió ante el contacto. “Te acostaste con pero pensabas en mí” susurró levemente mientras trataba de controlarse ante las caricias el otro. “Dije tu nombre mientras él me hacía lo que te hago a ti ahora…” respondió cínico. Quizás era la mejor máscara para ocultar su dolor. El menor rió un poco y luego se entregó al placer. Luego de unos minutos de estimulo, Jay y Taemin cambiaron de posición. El frío metal que ahora adornaba la lengua del menor se apoderó del miembro de Jay. “Me vuelves loco…” gimió el mayor al sentir la húmeda lengua recorrer toda su longitud.

Grande fue su sorpresa al encontrarse con Taemin en aquel lugar. Minutos antes el menor se metió al baño y empezó a ducharse. Tenía otro cliente programado para la siguiente hora. Según le dijeron era alguien joven. Se emocionó esperando que sea alguien bonito. Se echó algo de perfume y salió en bata a la habitación para esperar a su cliente. Entonces se abrió la puerta y lo vio. Los ojos de Taemin se abrieron de par en par al ver a quien tenía en frente. Nunca imaginó encontrarse con Jay en aquel lugar.

“Sé mío de ahora en adelante…” susurró Jay mientras se movía en el interior del pequeño que jadeaba acalorado. Su frágil cuerpo se arqueaba ante las embestidas del mayor, como si fuera a romperse. “¿Bromeas? Tengo otro cliente que paga mucho por mí… Seré exclusividad de ambos…” rió entre gemidos el pequeño. Jay hizo un gesto de enojo pero Taemin movió sus caderas insinuante, provocándolo. “Sigue…” amenazó el pequeño. Jay rió y volvió a su faena. “Me excita que me amenaces” musitó cerca al cuello del otro para luego buscar sus labios y morderlos apasionadamente. “Me excita que vengas de acostarte con mi hermano, aún puedo sentir su olor en tu piel…” Taemin no dijo más y mordió posesivamente el cuello de Jay, dejando una notoria marca en este. “Tú serás solo mío de ahora en adelante” ordeno el pequeño mientras movía sus caderas para sentir más el miembro del otro.

“Empecemos con el ensayo” chillo el director al notar la mirada distraída de su protagonista. Donghae caminó hasta su lugar y esperó que Hisae empezara con el guión. No podía pensar en nada, solo conseguía confundirse debido a la actitud de su cachetón. Eran dos semanas sin llamadas telefónicas y empezaba a desesperarse. Sin darse cuenta tropezó y cayó precipitosamente al suelo: se había equivocado y tropezó con una silla de utilería. Miró a su alrededor algo confuso cuando sintió que unos brazos muy conocidos lo alzaban en el aire y lo sacaban del ensayo. Se aturdió más al ver el rostro de Kibum muy serio y al escuchar los gritos histéricos de su director a sus espaldas. “¿Estoy soñando?” preguntó casi en un susurro, Kibum se mantuvo en silencio hasta que ambos estuvieron lejos de los ojos de los demás. “Has venido…” lloró un poco Donghae para luego abrazar el cuello del otro que se mantenía cargándolo. “Dime qué he hecho… perdóname” susurró sobre los labios del otro para luego besarlo apasionadamente. El menor respondió el beso pero no las preguntas lo cual generó que el pescado se sienta ansioso. “Vamos a casa…” Ordenó Kibum a lo que Donghae no pudo negarse: no deseaba más problemas con su novio, incluso si eso representaba su desempleo.

Siwon se dejó caer en el suelo y cerró los ojos al sentir los suaves labios de su princesa. “Te amo” susurró Heechul sobre sus labios mientras introducía sus manos debajo del apretado polo del menor. Ninguno podía frenar sus deseos en aquel momento. Por alguna razón aquella cena terminó saliéndose de control. Heechul se sentó sobre Siwon y se apoderó cual fiera de su cuello. Horas antes Yunho había ido a invitarlos a cenar como para pedirles disculpas sobre sus descarados actos, no obstante ninguno de los dos pensó que podía ser una trampa. Yunho le había puesto una especie de afrodisiaco en sus comidas, algo que hizo que la pareja se encienda repentinamente. Heechul se arrancó la camisa mientras que Siwon acariciaba la blanca piel que quedaba al descubierto. Yunho rió complacido al verlos a ambos e intentó unirse pero Heechul lo empujó, haciéndolo caer en el suelo. “Tú solo mira…” ordenó la princesa para luego seguir con su Simba en aquel irremediable juego sexual en el que se habían metido. Yunho mordió su labio inferior con rabia, sintiéndose impotente de no tocar aquel cuerpo que tanto deseaba. Su plan no había dado los resultados que deseaba y había perdido su única oportunidad de acostarse con Heechul.

-Me duele que seas así… No quieres tocarme, no quieres hablarme y no solo conmigo, evitas a tu hermano, Junsu está muy preocupado por ti…- Renegó Zhou Mi ante la mirada fría de Junho.
-Vete, déjame solo…- ordenó el otro lastimando mucho a su novio. Zhou Mi se sentía mal de por sí, el otro no le decía que sucedía con su salud solo se aislaba en un incomprensible mal humor. Verlo frustrarse ante las limitaciones de una enfermedad misteriosa era algo que debilitaba a Zhou Mi pero aún así se mantenía a su lado; incluso cuando Junho no le decía exactamente qué tenía.- VETE.- gritó haciendo saltar al otro del susto.

Zhou salió enojado de la habitación y del departamento, no pensaba volver en algunas horas. Empezaba a hartarse de toda aquella situación. Junho aprovechó que finalmente estaba solo en el departamento, se paró como pudo, soportando o tratando de soportar el terrible mareo que tambaleaba su cuerpo. Tomó una mochila que tenía preparada desde algunos días y sacó una carta. La dejó sobre la mesa de noche y salió del departamento con la mochila al hombro: no volvería. Una vez en el aeropuerto llamó a su hermano, se mantuvo en silencio escuchando al otro reprocharle el andar desaparecido hasta que finalmente no soportó más y le susurró entre lágrimas.

- Junsu, te necesito… ven conmigo por favor.- El delfín se asustó demasiado y en unos cuantos minutos le dio el alcance a su hermano en el aeropuerto.
-¿Por qué te vas?- preguntó inocente.
-Voy a morir pronto…- susurró Junho. Los ojos del menor se llenaron de lágrimas y abrazó a su hermano para luego pedirle que no diga cosas como esas, Zhou Mi le había dicho que era una gripe complicada por la aparente anemia de Junho. No podía morir de eso.- Tengo VIH…- susurró Junho- sucedió hace dos meses cuando estaba practicando en el hospital central un enfermo terminal se cortó sin querer y al tratar de ayudarlo me corte la mano y hubo contacto directo de sangre. Durante un mes me negué a hacerme el examen aún así por prevención no dejé que Zhou Mi me toque… finalmente cuando empecé a ponerme débil fue que accedí a hacerme la prueba, dio positivo.- mantuvo su voz firme pero no dejó de llorar en ningún momento.
-No es cierto, dime que es una maldita broma Junho- se desesperó Junsu.
-Desearía decir que sí.- Junho se apresuró a abrazar a su hermano- Me voy del país, te llamaré cuando consiga algún lugar donde vivir. No te diré dónde iré, no quiero que Zhou Mi sepa de esto.
-Merece saberlo, te ama tanto.
-Y yo a él, pero prefiero que me odie a que sufra por mí.
-Si lo dejas también va a sufrir…
-Sufrirá menos, lo sé.
-No seas tonto, siempre fuiste el inteligente de los dos ¿Por qué de repente te vuelves tan inmaduro?
-Porque estoy enamorado… júrame que no le dirás nada… Junsu júralo…- Junho volvió a abrazar a su hermano y derramó unas cuantas lágrimas- Júralo, es la última vez que nos veremos y tengo muchas cosas que decirte.
-Lo juro…- susurró el delfín.
-Yo siempre te envidié, siempre sentí que estaba relegado debido a tu presencia, quizás muy tarde me he dado cuenta de que ser hermanos no se trata de una competencia sino de amarnos como lo hacemos. Te amo Junsu- aferró fuertemente el cuerpo del menor al suyo, este estaba sin palabras, con un nudo en la garganta y los ojos desbordando lágrimas.
-Te amo Junho- Susurró con la voz quebradiza y aquella actitud de niñito que solía poner cuando se sentía indefenso- Déjame ir contigo, déjame cuidarte.
-¿Y Micky?
-Él entenderá, sabrá esperar como yo lo esperé…- sonrió el delfín- déjame cuidarte Junho.- besó su mejilla.- Seremos solo tú y yo. Nadie interrumpirá ese tiempo que nos debemos…

Tomaba fuertemente la mano del menor, suspiraba de rato en rato y volteaba a mirar enamorado de este. Kyu sonreía al sentir la mirada acaramelada del mayor más pretendía ignorarlo. Después de todo su castigo era ese por portarse mal con los objetos del sex shop. “Kyu” saltó Sungmin delante del otro para luego ponerse de puntitas y suplicarle un beso con su eterna mirada de niño inocente. Kyu bajó un poco el rostro y rozó levente sus bocas ávidas de más que eso. “Quiero…” susurró el conejo pervertido sobre los labios del otro. “Pervertido” rió Kyu a lo que él más bajo le pego en el pecho. Luego volvieron a tomarse de las manos y a seguir caminando por las calles de China. “¿Algún día volveremos a Corea?” preguntó Sungmin de repente. Kyu movió la cabeza en forma negativa. “Él puede robarte de nuevo” dijo fijando mirando fijamente el cielo a medio atardecer. “Ni que yo fuera un fácil” se ofendió el mayor. “¿Quieres volver?” cuestionó el chico de mirada fría. “Extraño a mis amigos, aquí te tengo a ti y me basta pero mientras trabajas me aburro como ama de casa…” ambos rieron tontamente como dos chiquillos. “Pensaré en algo… lo prometo” Kyu jaló de la mano a Sungmin, estaban cerca de casa y ya se le había antojado comer conejo.

Existen momentos en los que el resto no importa, en los que el mundo simplemente parece detenerse: así se sentía Eunhyuk en aquel momento al sostener la mano de Bin. Sus ojos se llenaron de lágrimas cuando ella le pidió un beso antes de entrar en el quirófano. Se acercó lentamente a ella y besó suavemente sus labios.

El corazón le dolía mucho, sentía que poco a poco se volvía loco: Taemin llevaba más de un mes desaparecido, casi el mismo tiempo de su rompimiento con Jay. Tuvieron una fuerte pelea que finiquitó cualquier rastro de paciencia en la rosa y orgullo terminó por marcharse del departamento, dejando sus llaves en el buzón del morocho. Caminaba como loco por las calles, buscando a su pequeño hermano. Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar: nunca se perdonaría todo lo que le había pasado a Taemin. Si había algún culpable era él: no cuidó bien del pequeño.

Continuará…

2 comentarios:

  1. TT_TT
    Taemin puto!!!, como cambia a mi Minho, sólo por que el otro es mejor en la cama, ahhh!!!!!!, malvado! ¬¬ y Jay, ya te estoy comenzando a odiar, hasta cuando sufrirá la Rosa, la felicidad le dura nada...

    Bumnie, lo fue a rescatar de la yegua esa, víbora...xD

    Rella, así me gusta, marca territorio xD...

    Zhou, Y_Y, pobre... me encantó la relación de hermanos, quiero que le digan la verdad a ZM, tengo esperanza de que todo mejorará...

    Bueno, y para variar, una conejo pervertido, jajajaj...

    me gustó mucho el capi, muchas gracias, espero la siguiente actualización, ansiosa ^^

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  2. Onegai, actualiza. ONEGAI!!!....

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Ella quiere saber

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