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29 jul 2009

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 24

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 24
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 24

Luego de muchos días escondido, aún no conseguía decidirse, tomó entre sus manos una fotografía que tenía con Eun. Se veían bastante bien juntos, deslizó sobre aquella superficie plana uno de sus dedos, como imitando la forma del rostro del mono, su amplia sonrisa y sus ojos clavados en él lo hicieron sonrojarse de sobremanera. Levantó la mirada intentando olvidar aquel dolor de recordar la infidelidad de Eun, había muchos temas que evadieron entre el rompimiento y el besó de aquella noche. Le dolía el pecho, le dolía el alma, pues sentía un miedo terrible de tan solo pensar que si volvía a lo de antes quizás el mono lo lastimaría de nuevo. Luego miró en su cama, estaba rodeado de fotografías, en unas estaba con Eun en otras con Kyu, en ambas se veía feliz, en ambas se veía enamorado. Suspiró profundo pensando en que lastimaría demasiado a Kyu si elegía al otro. Pero y si se equivocaba también lo lastimaría y peor aún se lastimaría a sí mismo. De repente su cama empezó a vibrar, era su celular. Sin fijarse quién era contesto.

-¿Podemos vernos?- preguntó aquella voz seria que tanto le gustaba de Kyu-¿Podemos? Resulta que… no te veo desde hace mucho y nunca contestas mis llamadas…- su voz se oía bastante dolida pero también transmitía un miedo sin sentido- ¿Acaso hemos terminado y no me he dado cuenta? ¿Sungminie?
-Si… digo no… Kyu tenemos que hablar-el silencio del otro lado alerto al chico rosa. Quizás el chico genio presentía la mala noticia.-No es algo malo… descuida. ¿Puedes venir a mi casa ahora?
-Estoy en la puerta…-dijo Kyu colgando el teléfono.

Sungmin corrió por toda su casa, que era bastante grande, para ir a abrir la puerta. En su camino tropezó con varios objetos que nunca representaron un estorbo en su vida. Cuando estuvo frente ala puerta principal respiró profundo para luego abrir. Kyu no dijo palabra alguna solo se precipitó a atrapar entre sus brazos al pequeño chico que tenía en frente. Rodeó con sus brazos aquella cintura que parecía algo más delgada que la última vez en la que estuvieron así. Los cabellos rubios, teñidos no hace mucho, tenían aquel aroma a fresa, y su piel, pálida, tenía un leve aroma a la misma fruta que se mezclaba con aquel perfume francés que siempre usaba. Tenía puestos unos pijamas algo ceñidos a su cuerpo que resaltaban aquel cuerpo bien formado que tenía. Kyu no soltó aquel cuerpo, solo se limitó a observarlo lo más cerca posible. Recorriendo con sus ojos analíticos aquella forma humana. De repente sus ojos se detuvieron en una de las manos de quien tenía en brazos, era una fotografía. Pero no era cualquier fotografía, era una fotografía con Eunhyuk. Se alejó repentinamente con la mirada clavada en aquella mano.

-¿Kyuhyun?- Minie bajó lentamente la mirada, buscando aquello que el otro miraba atento. Encontrándose con la fotografía entre sus manos-Ven…- dijo tomándole de la mano y guiándolo a su habitación. Una vez en ella, Kyu se acercó en silencio a la cama en la que estaban esparcidas todas aquellas fotos, revueltas como si hubiese estado comparando.
-¿Nos comparas?- dijo algo serio-He venido a contarte algo… porque quiero que me conozcas cual soy, porque quiero estar contigo… y me encuentro con un Sungmin que parece estar dudando de lo que siente… ¿Me equivoco? Dime que me equivoco… por favor dímelo…-agregó suplicante
-Lo siento, no te equivocas… estoy muy confundido... Kyu tu sabes… Eun y yo nos besamos en la fiesta de Heechul…-Sungmin empezó a jugar con sus manos algo nervioso.
-¿Me vas a dejar?-preguntó algo enojado Kyu, pero manteniendo aquella frialdad que optaba por proyectar cuando se sentía herido. Sung solo negó con la cabeza- Bien, déjame decirte que ese día yo me acosté con Changmin… él y yo lo hemos hecho ya algunas veces. Te he engañado…-Kyu no pudo terminar de continuar hablando pues Sungmin le tiró una cachetada algo ofendido.
-Sabes lo que pasé con Eun, lo sabes… y sin embargo…- Kyu miró enfadado a Sungmin. Pero reprimió toda esa ira por el gran amor que sentía.- ¿No tienes nada que decir?
-Estamos a mano, tu me fuiste infiel, yo también lo fui…- dijo con toda aquella tranquilidad que desesperaba al otro, sin mostrar ninguna emoción Kyu sonrió de lado y continuó hablando-Haré esto más fácil, tu ya no tienes derecho a elegir, porque yo ya no quiero estar contigo.-sus palabras fueron cortas pero dolieron- Terminamos… no me busques, ni me llames…- dicho esto Kyu intentó salir de la habitación lo más rápido posible pero Sungminie lo detuvo con un posesivo abrazo. No obstante la decisión estaba tomada: ya no volvería a verlo. Sungmin lo hacía muy débil pese a todas las apariencias. No quería ser débil. Se soltó bruscamente de la caricia y salió de ahí.

Las calles se hicieron más grandes, el día más frío y por alguna razón sus manos temblaban. Quizás era todo ese rencor que siempre sintió desde muy pequeño. Kyu sabía que no era una buena persona, nunca intentó cambiar, ni siquiera cuando estuvo con Sungmin. Ni por más que siempre quiso ser mejor para el, solo se basó en apariencias pues por dentro siempre siguió siendo el mismo. Siempre continuó con el plan de destruir a ese hermanastro que tenía. De repente tropezó torpemente con una vereda y cayó sobre sus rodillas. Quería llorar pero su orgullo y racionalidad no le dejaban. No se sentía mal por terminar con el otro, se sentía mal por todo lo que había sido. De repente una mano en su hombro lo alertó, levantó el rostro confundido y asustado encontrándose con Yesung. Este se puso a su altura y le extendió la mano para brindarle un pañuelo. ¿En qué momento había empezado a llorar? ¿Por qué, la persona a la que más odiaba, lo estaba ayudando?

-No sé que puede haber pasado, pero esas lágrimas expresan dolor… lo dice tu rostro- intentó sonreír el cachetón mientras mantenía el pañuelo esperando que el otro lo acepte, como este no lo hizo, Yesung empezó a secarle las lágrimas.- ¿Sigues odiándome?
-¿Tendrías que haber cambiado?-Kyu se levantó e intentó seguir caminando, pero el terrible dolor en su pierna alertó a los dos: se había cortado. Sangraba mucho así que sin decir más Yesung tomó de uno de sus brazos y lo llevó a un hospital.- ¿Por qué lo haces?
-Porque eres mi pequeño hermano… -Yesung sonrió- Kyu… ya basta de todo esto. Intenta quererme un poco, somos familia. Cuando desees puedes venir a la casa, el abuelo estará feliz de recibirte.-Dicho esto se despidió con un gesto de mano, dejando solo al menor en aquella sala de emergencia.

Luego de aquella vez con el francés, Heechul y Siwon no hablaron en el elevador. Luego caminaron juntos, pero continuaron sin hablar. Heechul entró a su casa y le tiró la puerta en la cara. Pero Siwon tenía su propia llave y abrió la puerta para continuar siguiéndolo, Heechul estaba a punto de entrar en crisis cuando se percató de algo: su madre estaba en la sala. Se detuvo en seco, como si hubiese visto un fantasma, se puso pálido y sus ojos se llenaron de lágrimas. Siwon se detuvo unos pasos atrás y le hizo una seña al abuelo de la princesa.

-Señor, ya cumplí con el trabajo, si me deja retirarme…- dijo Siwon. La sorpresa de ver a su madre puso sensible a Heechul, pero le dolió en el alma que Siwon solo lo haya seguido por un “trabajo” que su abuelo le había enviado. Volteó hacia Siwon y cuando estaba por reclamarle algo escuchó la voz de su madre.
-Pequeño… tu abuelo me ha contado que ese joven que fue a buscarte es tu novio…- acércate pequeño… omma está curada…- dijo extendiéndole los brazos a la princesa. Heechul era débil, muy débil ante su madre. Calmó todo su rencor y se apresuró a abrazarla- mi pequeño, tan hermoso… te he extrañado mucho.- la voz de su madre era la misma, pero algo en sus ojos lo alertaba
-¿En serio estás bien? ¿Ya no te duele lo de mi hermana?- preguntó con la voz triste, el silencio de los tres lo alertó- ¿Omma?
-¿De que hablas querido? Tu eres hijo único…- sonrió la madre mientras le besaba la mejilla. Entonces cayó en cuenta que su madre no estaba bien. No pudo evitar empezar a llorar mientras se aferraba al cuerpo de la mujer mayor como si fuese un niño pequeño.- Appa vendrá pronto, dijo que me llevaría a tomar a aquel café en el que nos conocimos… mi pequeño y el príncipe Siwon vendrán… ¿No es así padre?- el abuelo de Heechul asintió con la cabeza mientras miraba preocupado a Rella.

Siwon permanecía estático al lado de la puerta, con la mirada muy triste, muy dolida. Le dolía ver a su princesa llorar, pese a todas las cosas: aún lo amaba. De repente entró Yesung, quien se apresuró a saludar a su tía para luego disculparse de la cena familiar: tenía que hacer algunas cosas.

Luego de unos minutos, la cena estuvo lista y los cuatro se sentaron a comer. A la madre de Heechul parecía no molestarle la idea de que su hijo tuviera novio y era bastante atenta con este. Desde la primera vez que habló con Siwon le pidió que cuide mucho de su hijo. Este solo se limitó en decir todo lo que aquella señora quería escuchar. Pese a que no había sido un buen novio y se reprochaba por eso en sus momentos más solos. La cena pasó tranquila con conversaciones en francés que confundían a Siwon, con chistes en coreano que Heechul y su madre no comprendían bien. Todo fue muy tranquilo y familiar. Fue la primera vez, después de mucho en la que Siwon y Heechul se sintieron en familia. Cuando esta llegó a su fin Heechul llevó a su madre de dormir y luego de unos minutos bajó.

-Gracias…- le dijo a Siwon mientras se sentaba en el sofá- Gracias por ser amable con mi madre…
-Descuida, tu me enseñaste a valorar a la mía…- sentándose a su lado- Tu abuelo me contó que le hicieron un tratamiento para que olvide a tu hermana, de modo que tu mamá piensa que solo tiene un hijo, así no sufrirá más…-Heechul desvió la mirada para ocultar las lágrimas que estaban por rebalsar sus ojos.
-Mi hermana fue una persona muy hermosa… ¿Por qué debemos pretender que no existió?- dijo intentando secar las lágrimas que resbalaban por sus mejillas. Instintivamente Siwon pasó su brazo por el cuello del otro y lo jaló hacia su cuerpo, atrapándolo en un abrazo. Besó sus cabellos como solía hacerlo tiempo atrás y cerró los ojos para dejar que sus sentidos se invadan por aquel aroma que tanto amaba.
-Heechul…- dijo mientras se aferraba más a la princesa- Te quiero mucho… ya no somos nada, pero estoy aquí como un amigo para apoyarte, ¿Si?
-Ya no somos nada….- repitió Heechul con la mirada perdida. Pero fingió estar bien- Gracias por tu amistad Siwon…

A la mañana siguiente la SM se estremeció con una noticia dada por el presidente: Boa, la cantante más famosa de la empresa se iría por tiempo indefinido a Japón. La noticia llegó a ella y la llenó de ira, corrió al despacho del presidente para reclamarle.

-¿No estás conforme? Hemos decidido lanzarte allá para que tengas mucho más éxito…- sonrió el presidente mientras miraba atento a la mujer que estaba por asesinarlo
-Claro que no… yo quiero estar en Corea… Aún hay algunas cosas que debo hacer…- dijo intentando tranquilizarse
-Estoy al tanto de esas cosas que tienes que hacer y que haz hecho y por tu bien artístico te recomiendo que pares… con una llamada yo te puedo volver nada… recuerda que te cree mi querida Boa… puedo destruirte de la misma manera…- dicho esto el hombre mayor sonrió triunfante.- Nadie lastima a mis queridos niños y termina tan bien como tu lo haz hecho, date por privilegiada pues te mantengo con vida gracias a los ingresos monetarios que representas… ahora vete a hacer tus maletas… ES UNA ORDEN.

Continuará…

23 jul 2009

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 23

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 23
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 23:

La noche llegó, todo parecía extrañamente normal, Jae iba de camino a la tienda que quedaba cerca de su casa. Dio vuelta en la esquina y para cuando ya estaba por llegar a su destino alguien se interpuso en su camino: era Joong. Puesto a que traía una gorra que le tapaba el rostro no lo reconoció y esquivo el encuentro. Pero este le tomó fuertemente del brazo y la jaló hacia un callejón oscuro que estaba cerca.

-Dime que no me recuerdas… dilo, ¿Tan poca cosa fui en tu vida?- dijo forzando al otro a verle el rostro en aquella calle poco iluminada- Jaejoong… ¿No me recuerdas?- expresando mucha ira en sus palabras- incluso acepte el ser golpeado por ti, fui casi asesinado por esos bastardos y tu no me recuerdas… maldita sea que haces con ese tipo… por qué vives con el…- ante sus palabras el chico de tez pálida abrió los ojos de par en par. Acaso se trataba de aquel amigo que perdió en secundaria. Lo miró detenidamente, la cirugía plástica había borrado cualquier rastro del otro rostro para convertirlo en un espejo suyo, pero algo en sus ojos le era muy conocido.
-¿Jae Hyung?- preguntó confuso, su pregunta dolió, después de mucho alguien lo llamaba por su verdadero nombre. Este bajó la cabeza con desesperación sin dejar de sostener fuertemente el brazo del otro. Pese a que ambos sabían que Joong era peligroso, Jae no se soltaba ni siquiera trataba de hacerlo. Lo miraba de cualquier manera menos expresando miedo, más bien era tristeza.- estas vivo…- dijo apresurándose a abrazarlo.- creí…. Creí que nunca te volvería a ver… yo, lo siento mucho… te busque por todos lados pero no logré encontrarte en ninguna parte… ¿Cómo has estado? ¿Te alimentas bien?- ante sus palabras el más alto soltó unas cuantas lagrimas. La actitud del otro lo tomó por sorpresa. No esperaba que reaccione de esa manera. Sus lágrimas no se detuvieron hasta que soltó el brazo del ex nerd. Ese era el Jaejoong del que se había enamorado años atrás. Ese era aquel por quien estaba dispuesto a dar su vida. Aquellas escasas palabras dolieron tanto como reconfortaron su corazón que fue incapaz de continuar con su plan. Su obsesión por conseguir a quien amaba lo había alejado por completo de lo que siempre quiso hacer por él: protegerlo. Poco a poco se fue alejando del más bajo y con una enorme sonrisa en los labios le hizo una venia.
-Lo lamento… te he lastimado, he buscado lastimarte y sin embargo tu me miras con esos ojos tiernos y preguntas preocupado por mi… ¿Acaso no me odias?- Jae le miró confuso- lo siento…- dijo antes de salir corriendo. Lo había hecho todo mal, desperdició su vida entera odiando a personas que no lo merecían, planeando adueñarse de los sentimientos de la persona que más amaba de una forma enteramente egoísta. Acababa de comprender que pese a los años que pasaron, Jae seguía siendo el mismo, aquel que perdonaba todo cuando se trataba de sus amigos. Caminó casi sin fuerzas hasta el departamento en el que vivía con Tae y sin decirle nada entró a su habitación y se encerró. Este que miraba atento una y otra vez la grabación de Junsu que tenía solo lo siguió con la mirada por unos minutos, realmente no le importaba que pudiera estar pasándole a aquel chico operado.

En otra parte de aquella ciudad un joven miraba atento una discoteca, empezaba a doler mucho su pecho. El rechazo constante de Siwon estaba por volverlo loco, llegando a deteriorar tanto su autoestima que repetidas veces ya había pensado en suicidarse. Heechul suspiro resignado y bajó del auto, marcó un número nuevo en su celular y esperó unos minutos a que le contesten.

-Soy yo… ¿Tu invitación a salir sigue en pie? ¿Uhm? ¿Mi enamorado? No sé de qué hablas… es parte de mi pasado… tu sabes, la rutina aburre, pues claro que yo le terminé… por aburrido… dime…- susurró en francés- ¿Quieres acostarte conmigo? Estoy en la puerta de la discoteca de administra tu padre… sal ahora o me voy con el primero que pase…- colgando la llamada. En menos de un minuto tenía al amigo francés de Micky frente a él.- uhm… veo que querías verme… vamos…- jalándolo de la mano- Micky me ha dicho…- deteniéndose ante el silencio del otro- ¿Qué sucede, Tommy querido?
-¿Dices que no es tu novio?- el otro asintió con la cabeza- Entonces por qué me mira como asesino- dijo en francés mirando a media cuadra a Siwon que los observaba en silencio.- uhm.. quieres ponerlo celoso… te ayudaré un poco- le dijo en francés para luego jalarlo de la mano y pasar por el costado del otro. Heechul al pasar no le dedicó ni una sola mirada solo atinó a alborotarse y decir cosas sin sentido.
-Iremos a cenar y luego a tu departamento, Micky me ha dicho que tu departamento es muy grande… muero por verlo….-dijo ignorando por completo que Siwon los seguía. Por más que el francés y la princesa intentaron perder de vista al otro este no dejó de seguirlos al punto de provocar a la princesa- ¡DEMONIOS! ¿Por qué nos estas siguiendo?- gritó alterado Heechul antes de entrar al departamento de su “amigo”
-Si entras ahí no volverás a verme…- dijo Siwon antes de darse media vuelta e irse. Heechul se quedó petrificado, por qué de repente tomaba esa actitud su ex enamorado. Cuando reaccionó Siwon estaba a punto de entrar al elevador. Intentó ignorarlo pero notó un pequeño detalle. El francés no estaba. Su celular empezó a sonar y contestó- ¿Dónde estas?
-En mi departamento, lo siento... no me gusta ser usado… vuelve a buscarme cuando realmente hayas terminado con el… hasta entonces…- ni bien colgó este el celular Heechul corrió detrás de quien amaba. Lo escucharía, no de detendría esta vez en ningún momento. Siwon debía pagar, iba pensando. Una vez que lo alcanzó le tiró una cachetada.

-No llores…- dijo una suave voz en aquella habitación poco iluminada- no llores por favor, cada vez que lloras yo también empiezo a llorar…- susurró acercándose a los labios de Junsu.
-Micky…- la plática con Boa había destruido todo lo que creía conocer. No esperó más y fue a reclamarle todo a Micky, cómo era posible que esa mujer asquerosa fuera capaz de saber más que él mismo. Junsu recordó cómo había empezado todo aquello. Cacheteó varias veces a Micky sin siquiera dejarlo hablar. Estaba fuera de control de tan solo pensar que la noche anterior Micky, su Micky, se había acostado con aquella persona. Podría soportar que cualquiera este en su cama menos ella. No después de saber quién era y lo que hacía.
-Déjame explicarte por favor…-le susurró antes de apresurarse a abrazarlo. En medio de aquel abrazó Junsu pudo sentir lo rápido que latía el corazón del otro cuando su cabeza chocó con su pecho. Era una relación bastante deteriorada, bastante dolorosa, pero nada cambiaba lo que ambos sentían- tu sabes que te amo… lo sabes…- dijo dejando que sus lágrimas resbalen sobre sus mejillas.- He hecho una trato con ella… no te hará daño… no sabes de lo que puede ser capaz esa mujer… por su culpa violaron a Yunho… nunca me lo perdonaré… si te pasa lo mismo, creo que moriría…
-Sin hacer daño… ya lo está haciendo… de tan solo pensar, que sus asquerosas manos te tocaron me vuelvo loco, Micky ¿Porqué no podemos estar juntos? Porque simplemente no afrontamos todo juntos, porqué tienes que cargar con todo tu, incluso haz rechazado al oferta de pertenecer a la boyband, por mi renuncias a tu sueño… no me proteges de ninguna manera sacrificándote… lo único que haces es dañarme más y más… te lo ruego… déjame estar a tu lado, si estamos juntos nada podrá vencernos, tu y yo, Jae y Yunho, todos podremos… incluso cuando el quinto integrante acepte la propuesta, nadie podrá destruirnos, seremos invencibles, incluso más fuertes que esa mujer…- Micky mordió sus labios intentando reprimir su llanto pero no pudo y se aferró fuertemente al frágil cuerpo de Junsu. Debía pensar bien aquella propuesta. Enfrentarse a Boa no era siempre la mejor solución, no sabía porque pero se sentía fuerte. Nunca se consideró una persona con ese tipo de característica pero cuando estaba cerca de su delfín se sentía capaz de todo. Lloró un poco más antes de robarle un suave beso a aquellos labios que tanto le gustaban.

Continuará…

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 22

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 22
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 22.

Tus manos me niegan una caricia.
Un cálido pedazo de destino
que tu piel guarda celosamente.
Y tus labios reniegan de mi nombre
cuando en las noches no dejas de pensar en mi

Y hasta el roce de las sabanas raspaba su piel si no lo tenía cerca, daba vueltas en su cama durante toda la noche, intentando olvidar aquellas pocas noches en los que sintió que hacían el amor y no simplemente tenían sexo. Siwon llevó sus manos hacia su rostro y cubrió todo aquel cansancio guardado que tenía, ya eran tres días separados y sentía que la piel le quemaba, le faltaba la respiración y su ojos perdían poco a poco ese brillo que siempre lo caracterizaba. Se habían visto dos o tres veces en algunos salones de clases, Heechul trataba de acercarse y hablarle pero Siwon miraba fijamente el frente y seguía de largo. Ignorando por completo a la princesa, rompiendo cada vez más su corazón. Sentía frío, mucho frío si no estaba cerca de su princesa, pero como volver y perdonarle, no podía por más que su corazón se lo pedía a gritos, su cerebro y su orgullo confabulaban para matar de a pocos a todo sentimiento que osara desafiar su decisión.

El reloj marcaba las tres de la madrugada, y la luz del cuarto de su amigo continuaba encendida, Hangeng se levantó y caminó en silencio hasta Siwon, se sentó al borde de la cama y quitando sus manos de su lloroso rostro le besó la frente. Ambos sufrían penas del corazón; pero, según el chico chino, el problema del otro tenía solución. Empujó un poco a su amigo y se metió a la cama con el, sus abrazos no servirían de nada pero al menos evitarían que su corazón muera de hipotermia.

La situación no variaba mucho en la casa de Cinderella. Estaba recostado sobre un gran sofá con una copa de vodka entre los dedos y la mirada perdida, como intentando borrar su pasado. Se veía triste, como nunca antes, quizás como en el día en que murió su hermana. A penas y quedaba un poco de aquel líquido que lo transportaba a sitios mejores que su cuerpo. Se miraba al espejo y se sentía irremediablemente sucio, sentía que Siwon lo miraba con asco. Y aunque no comprendía cómo su amor se podía convertir en asco, era justificable, porqué el lo ocultó, el ocultó su pasado quizás por miedo a lo que siempre decían en Francia. Por miedo a que Siwon lo tomara como un “chico fácil”, desde la primera vez que lo vio, supo que su vida había cambiado totalmente y que con el todo sería diferente. Una fría lagrima recorrió su mejilla humedeciéndola. Le dolía hasta respirar, pues le recordaba que continuaba siendo el: Kim Heechul. El pelirrojo había optado por parecer fuerte y optimista durante los días, pero pasaba sus noches sumido en sus pensamientos, llorando en silencio frente a la chimenea de la habitación. Al tratar de secar sus mejillas notó que su cabello estaba largo, bastante largo. Se miró con asco, como aquella vez en la que Siwon lo terminó.

Odiaba más que nunca su cabello rojo, le recordaba Francia, cuando tenía aquellos rulos que lo hacían pasar por chica. Cuando andaba con Boa de discoteca en discoteca buscando chicos para usarlos y luego romperles el corazón. Todo empezó como un juego, desde la muerte de su hermana, Heechul se volvió muy débil antes las chicas cuando lloraban pues todas le recordaban a su madre y a su hermana. De modo que cuando Micky rechazó a Boa, Heechul no pudo soportar verla llorar y solo por ella empezó a tener esa vida llena de descuidos y excesos. Claro que también no era del todo la culpa de ella, sino también de el, pues no supo controlarse. Pero ¿Cómo saber controlarse cuando apenas se es adolescente? Tomó el ultimo sorbo de su copa y como pudo caminó hasta su gaveta; estando un poco mareado por efecto del licor tomó unas tijeras y cortó su cabello, el cual le llegaba hasta los hombro. Sus afiladas tijeras no perdonaron nada, cortaron y cortaron hasta dejarlo pequeño y pegadito, se veía bastante menos femenino, se veía varonil. Buscó en su caja de tintes y tomó el color negro y sin pensarlo más se pintó el cabello de aquel color, quizás para expresar que estaba de luto por el mismo pues estaba muriendo de a pocos. Cuando terminó de lavarse el cabello eran las siete de la mañana. Se lavó el rostro y luego de colocarse cualquier ropa salió hacia la academia, tenía taller de historia del teatro con Siwon y debía ser fuerte. En el auto de su abuelo se encontró con Yesung, tampoco se veía bien, pero este al verlo casi entra en shock. Años de años que no veía a Heechul con ese corte de cabello, rieron un poco como intentando levantarse los ánimos y continuaron en silencio el resto del camino a la academia.

Antes de entrar a su salón, respiró profundo. Estaba asustado por la reacción de todos ellos. Se serenó un poco y continuó caminando. En la puerta estaban Shindong, Kibum, Dongie y Siwon conversando. Pero estaban tan metidos en sus cosas que ninguno se dio cuenta de la presencia de la princesa, no hasta que medio salón lo notó y se alborotó a su alrededor.

- Por qué no me sorprende...- dijo sarcásticamente un Siwon muy dolido. Pero sus palabras no pudieron continuar, Dongie lo tenía del cuello mientras Teukie lo miraba como asesino.- suéltame... – dijo sin inmutarse.
- No te atrevas a lastimarlo...- solo dijo Dongie antes de correr donde su amigo a decirle lo bien que lucia, Siwon se arregló la ropa y pretendió no mirarlo. Heechul lo miró entre la gran multitud. La situación parecía no cambiar. Teukie no dejaba de mirar mal a Siwon mientras que Kibum intentaba ser objetivo y no ponerse del lado de nadie.
- Bien... empecemos...- dijo el profesor entrando al salón- Kim Heechul, hoy vienes con nuevo look...- dijo divertido- te queda muy bien ese color. Se te ve más adulto y responsable... así tendrás muchos fans como siempre has querido
- Ay si profesor Lee...- dijo Heechul levantándose de su asiento- pero ahora quiero tener fans femeninas... quiero que todo mi club de fans femeninas sean mis queridos pétalos, mis novias..- todos rieron, en si ese era el propósito de muchos de los que querían ser idols. – un día, cuando me vea en la televisión haciendo dramas me recordará y dirá “Ah... yo le enseñe historia del teatro a ese chico bonito...”- gritó haciendo una mueca y alborotando a todo su salón, salvo Siwon que permanecía mirando su carpeta fijamente como si le molestara cada una de aquellas palabras. A simple vista parecía que estaban de nuevo como el día en el que se conocieron. A la salida de clases Siwon se entretuvo al guardar y organizar sus apuntes, para cuando levantó el rostro solo quedaban el y Heechul en el salón, estaba apoyado en el pupitre del profesor, muy cerca de la puerta. A penas y lo miró y empezó a caminar hacia la puerta con la mirada fija; pero su intento de escape fue en vano. Heechul le tomó de la mano, logrando que el caballo se detenga en seco.

- No te vayas...- dijo con los ojos llenos de sentimientos- una vez fui injusto y no te di oportunidad de hablar, entonces... sabes cómo me siento ahora...- Siwon no volteó solo se quedó estático esperando que el otro diga todo lo que tenía que decir- es cierto, tuve una vida bastante desordenada en Francia, pero cuando dije que eres el primero, yo no hablaba del primero con el que me acostaba. Yo hablaba de que eras el primero al que amaba. Siwon... si pudiera borrar mi pasado, créeme que lo haría, yo nunca pensé que conocería el amor. Estaba tan acostumbrado a ser amado pero no a amar... no pretendas que no sabes que te amo, por qué te lo he dicho muchas veces... y si quieres, lo vuelvo a decir. Te amo Choi Siwon...-una lagrima resbalo por sus mejillas pálidas- puedo pedirte perdón por la mentira, aunque en si no lo fue, pero no puedo pedirte perdón por mi pasado, pues mal que bien, es lo que me hizo la persona que soy ahora... y que yo sé que tu amas...
- ¿Cuántos fueron...?- preguntó en medio de su silencio- ¿Con cuántos te has acostado?- su mirada se posicionó fría en los ojos del más bajo- apuesto a que no recuerdas a media Francia... acaso ¿No crees que cada vez que toco tu piel no pienso en todos esos bastardos que te tuvieron antes que yo?... efectivamente, no puedes pedir perdón por tu pasado... solo...- su voz se llenó de dolor- solo aléjate de mi... ya bastante daño me has hecho.- Heechul lo soltó repentinamente, no comprendía por qué se comportaba de esa manera el menor. Lo empujó muy enojado y salió de aquel lugar lo más rápido posible.

El día avanzaba y sus ojos parecían cansados. Ryeowook miraba a través de su ventana aquella hermosa ciudad. Deseaba salir, deseaba ir a ver a su cachetón. Suspiró algo triste al escuchar a su nana entrar. Su padre le había quitado todo. Y lo mantenía encerrado en su habitación. Tuvo suerte de que no haya descubierto la habitación donde guardaba las cosas de Yesung, pues eso significaría que todo su archivo del cachetón iría directamente a la basura. Miró la comida en la bandeja de plata de su madre y con un gesto de desprecio le indicó a su nana que retire la comida. No tenía hambre. Le dolía hasta el alma. Como era posible que le hubieran golpeado de esa manera a su novio. Justo cuando las cosas empezaban a mejorar. Abrazó a su nana antes de despedirse y continuó mirando por la ventana.

Este panorama no oscilaba mucho en casa de Heechul y Yesung. El cachetón miraba la comida con cierto recelo. Levantó la cara para encontrarse con un Heechul desganado y con los ojos rojos. Desde que llegó no había dejado de llorar. Ambos estaban en completo silencio, mirando alimentos que no deseaban ingerir. Juntos dejaron escapar un suspiro guardado. Las penas del corazón invadían la habitación. Del otro lado de la mesa, su abuelo los observaba, frunció un poco el ceño, algo que sucedía a su princesa y a su cachetón.

- Pequeños... les tengo una gran noticia...- los nietos le miraron en silencio- he decidido lanzar un nuevo grupo... ¿Quieren saber quienes han sido seleccionados?- era cierto. Su abuelo era el dueño de la empresa de ídolos más grande de Corea del sur. Pese a ser familiares, los tres habían acordado dejar de lado el parentesco y dedicarse a lo que más les gustaba hacer: la música- el grupo que lanzaremos integra a cinco voces privilegiadas... pero, de momento solo tenemos a tres seleccionados... Yunho- miró a Heechul que sonrió atento- Junsu y Jaejoong... ¿Conocen de alguien que pueda integrar las dos vacantes?
- Micky... ¿No hizo audición? – preguntó Heechul, de seguro era por Junsu- lo llamaré y le diré que haga la audición, ¿hasta cuando puede presentarse?
- la próxima semana... – agregó el anciano antes de tomar un poco de su vino- tengo en la mira a alguien que no pertenece a la academia... espero acepte mi propuesta, lo escuché cantar una vez en una actuación de su colegio y quedé impresionado con su voz... ustedes lo conocen, es Changmin....
- ¿Cómo se llamaran?- preguntó Yesung- sabes que Ryeowook también tiene buena voz...- agregó
- Tengo planes futuros para el, pero de momento no puedo hacer nada, como todos sabemos, sus padres le han dado de baja en la academia. Eso me informó uno de los directores... mis contactos nunca fallan. De modo que fui a preguntarle al padre de el si era definitivo el retiro de Ryeowook pues ya había perdido un ciclo de clases. Y dijo que tu tenias la culpa Yesung...- el cachetón bajó la cabeza con enfado- solo podemos esperar a que cumpla la mayoría de edad... no te preocupes pequeño.... esa voz no quedará fuera de la SM.
- Antes que un abuelo.. eres un hombre de negocios...- dijo Heechul intentando sonreír.- el hombre mayor le acaricio el cabello- ¿Te gusta mi nuevo cabello?- preguntó triste
- Con rulos o sin ellos; rojo, verde, naranja o negro... Heechul siempre será Heechul... mi nieto precioso...- dijo el anciano antes de abrazarlo- sonríe más... ¿Esta bien? Soy un abuelo con muchos contactos que parece hombre de negocios y que puede destruir a cualquier persona que le haga daño a mis preciosos nietos...- dijo en tono serio- ha sido Boa...- les susurró- Heechul y Yesung le miraron sorprendidos- tengo planes para ella...

Con todo lo que venía pasando Jay y Rose estaban muy apartados de los demás. El tiempo de presentaciones con Boa había acabado y como banda estaban tomando un descanso. Las cuerdas vocales de Jay estaban un poco afectadas por un resfrío algo fuerte de modo que hablaba muy poco para cuidarse. Rose por su parte lo engreía y mimaba en su departamento. Ambos, luego de aquella vez, habían optado por vivir juntos en la casa del baterista. Pese a esto, Jay no se acostumbraba mucho. Todo era impecable. Ver a los empleados de la rosa caminar de un lado a otro atendiéndolos como reyes, simplemente no era algo que le gustase. La rosa se le acercó a su novio, traía unos pantalones de cuero ajustados y una especie de camisa roja, con el cuello muy abierto; algo corto pues se escapaba a la vista un poco de la piel de su abdomen. Jay estaba sentado en el sofá mirando la televisión, pero de repente la rosa se interpuso entre el y su programa favorito. Con un chasquido de dedos hizo que todo el personal se fuera del departamento. Y se sentó sobre su enamorado, acortando la distancia entre sus bocas; le sonrió. Ambos se miraron detenidamente, era obvio que la rosa quería jugar y Jay que no se negaba. Besó un poco el cuello de su novio, posesivamente y dejando ciertas marcas. A las que el otro reaccionó soltando pequeños gritos de dolor. Dolía pero le gustaba. Jay no se quedó estático e introdujo sus manos por debajo de aquella camisa. Encontrándose con aquel piercing que tanto amaba.

- Príncipe...- le dijo Rose cuando Jay lo tomó entre sus brazos y lo alzo. El chico rubio rodeó el cuello del otro con sus brazos y sin alejarse del rostro del otro dejó que lo lleve en brazos, parecía un gatito mimoso-
- Princesa....- le dijo Jay mientras lo llevaba en brazos a su habitación- princesa...- le dijo al sentir que “algo” mordía en su pierna- ¡Aaaahhhh!- gritó de dolor y casi suelta a su novio que se sobresaltó al escucharlo- tu perro....- caminando torpemente.- me está mordiendo Rose....- al decir esto la rosa se hecho a reír a carcajadas y se bajó para sacar a su pequeño canino que mordía la pierna de Jay
- niña mala... ¿Por qué le haces eso a papi?- tomando al perro que tanto odiaba Jay- eso no se le hace a papi... sino mami se enoja... recostando a su caprichoso perro en su sofá.- ve a dormir... papi y mami irá a hacer lo mismo, ¿Si?- una vez que el perro se durmió Rose volvió a la habitación, encontrándose con un Jay que dormía plácidamente. Por primera vez odió a su perro. Se recostó a su lado y apoderándose de la cintura de su novio con un abrazo de quedó profundamente dormido.

La noche pasó tranquila y a la mañana siguiente Sungmin estaba sentado en su inmenso jardín, conversando con su mamá. Aquella hermosa mujer arreglaba atentamente sus flores mientras su hijo le contaba cosas triviales. Era una mañana bastante despejada. El sol brillaba desde muy temprano, todo presagiaba un hermoso domingo. El pequeño de ropas rosas miraba atento a su madre.

- Minie... ¿Hay algo que me quieras contar? Te noto algo preocupado... ¿Problemas con Kyu?- la mujer mayor era bastante abierta a las nuevas generaciones de modo que el saber que su hijo era gay no era algo que le molestará. Debido a esto Sungmin le contaba absolutamente todo, a decir verdad tenían una muy buena relación.- ¿Se han peleado?
- No... es solo que ambos hicimos algo que dañó la confianza... sabes que besé a Eun en la fiesta de Heechul... mami, hay algo que me deja muy intrigado con Kyu, pero no logro saber que...
- Deberías ya decidirte si volver con Eun o seguir con Kyu... no es bueno que antes escondiéndote de ambos...- Sungminie le miró confundido- no bebé, yo no puedo decidir por ti... tu solito tienes que hacerlo.. quien te manda ser tan guapo.. ya ves...
- Es que me hicieron con amor...- dijo Sungmin con una gran sonrisa- tienes razón mami... debo decidirme ya... no puedo vivir escondido... gracias...- saltó sobre su mamá para darle un pegajoso beso en la mejilla- ay perdón... es que estaba comiendo chocolate- dijo al ver que su mamá se limpiaba un poco de chocolate de la mejilla.

En casa de Jaejoong y Yunho todo estaba muy silencioso. Yunho se bañaba mientras Jae preparaba el desayuno. Unos huevos fritos al estilo francés y un deliciosos jugo de naranja estaban ya servidos sobre la mesa. Al terminar de hacer el café se sentó a esperar a su novio para comer juntos. El cabello de Jae estaba bastante largo, y lo había teñido de marrón para que no lo confundan con aquel clon que andaba suelto en alguna parte de Corea. Le preocupaba que no hicieran nada aún. Pero también le preocupaba lo que dijo Boa. Después de todo, lo que dijo de Heechul no era mentira. La noche anterior había hablado escasamente por teléfono con Heechul y este le había dicho y asegurado que nada existía entre Yunho y Micky pero que si estaba en duda que se lo pregunté de frente. Esperaba nervioso que su novio saliera de la ducha para hablar seriamente.

- perdón.... me he demorado mucho- Jae negó con la cabeza al ver a su novio con un short pequeño y una toalla alrededor de su cuello. Cómo pensar seriamente teniéndolo a Yunho sin mucha ropa.- ¿Qué sucede? ¿No vas a comer?...- Jae levantó la cabeza dispuesto a preguntarle pero el más alto se apresuró y le robó un beso antes de empezar a comer- cierto... buenos días...- sonriéndole tiernamente mientras comía- huevos a lo francés... están deliciosos amor...
- Yunho...- Jae atrajo la atención del otro- yo... yo también hablé con Boa...- al decir esto Yunho se puso pálido y la sonrisa se le borró del rostro- dijo... dijo cosas que ya sabía... como el que fuiste novio de Micky, pero también dijo cosas que yo desconocía totalmente... como el que Micky mató a un hombre por amor a ti... te hicieron daño... eso también me dijo...
- Eso es pasado... algo de lo que nunca hablo...- dijo muy serio- pero si quieres saberlo te lo diré... efectivamente, abusaron de mi y Micky mató a ese desgraciado... pero lo que no sabes es que Boa contrató a esos tipos... ella siempre ha estado obsesionada con Micky. Así que si ella te dijo eso, en si, no mintió pero puede que también haya dicho cosas mal intencionadas...
- Dice que tu amor con Micky no ha muerto... que debo alejarme de ti para que ambos puedan estar juntos y sean felices...- los ojos de Jae se llenaron de lagrimas- dime que me aleje y lo haré... pero...- los hermosos labios de Jae fueron silenciados por el otro.
- Lo amo como amigo, muy cierto... pero yo me he enamorado de ti... te amo a ti por sobre todas las cosas... no dudes nunca eso.... nunca... – una enorme sonrisa apareció en los labios de Jae. Su novio estaba siendo sincero. Luego de aquel beso, no se detuvieron y olvidaron por completo el desayuno.

En su gran mansión de Corea, Henry paseaba de un lado a otro. Ella no se quería casar con el, pero debía. Decía que no quería tener a su lado a un hombre que no la amaba y en verdad, tenía razón. Pero era egoísta pretender que debían pensar en ellos cuando lo único que importaba era aquel nuevo ser que vivía en su vientre. La familia de ella estaba escandalizada y contra su voluntad la habían obligado a comprometerse. Aquel niño o niña merecía una familia y Henry no se la negaría, incluso si eso determinaba el final de su felicidad. Elle tenía ya tres meses de gestación pero no se notaba nada debido a que su cuerpo era muy delgado. Cerró los ojos y se dejó caer sobre el césped de aquel paraíso. Extrañaba mucho a Hannie, se odiaba por haberse acostado con ella, pero el nunca pensó en que volverían a verse. A pesar de su tristeza algo lo llenaba de emoción, quizás una especie de felicidad, iba a tener un hijo y eso era algo que nunca había vivido. Quizás ese sería el único consuelo a su corazón roto. De repente sintió un abrazo, mantuvo sus ojos cerrados esperando que fuera Hannie pero aquella fragancia era inconfundible, era su madre. La mujer mayor le besó la mejilla y se fue tan rápido como llegó. No podía decir nada, no sabía que decir. El cachetón aguantó sus lagrimas mientras mordía en silencio sus labios.

- Henry...- Elle se sentó a su lado- lo siento...- dijo bajando la mirada- realmente lo siento. Ha sido mi culpa...
- descuida... creo que ha sido culpa de los dos...- sonrió- no es bueno que te sientas triste ni llores, le puede afectar al bebé- dándole un beso en la mejilla- ese bebé debe saber que sus padres lo aman mucho desde ya...- mirando el aún plano vientre de ella- ¿Puedo escuchar su corazón si me coloco cerca?- ella asintió en silencio. Henry se acercó lentamente y colocó su oído sobre su vientre, escuchando como latía aquel pequeño corazón- es hermoso...- dijo, Elle se quedó en silencio, sonriendo entre lagrimas. Sería un padre perfecto, pero no un buen esposo, pues nunca la llegaría a amar- pequeño o pequeña, crece mucho, ¿Si? Papá y mamá siempre te van a amar mucho, pero ya queremos verte, pronto... muy pronto- se veían como una pareja joven. Se veían bien juntos, para todos serían una pareja perfecta, para todos menos para aquel chico chino que los miraba desde lejos, desde una de las puertas de servicio de la gran casa. Hanie había ido a decirle que lo perdonaba que lo mejor era ser amigos. Pues un bebé no tenía la culpa de nada. Pero al ver tal imagen sus ojos se llenaron de lagrimas y prefirió decirlo otro día. Se dio media vuelta y empezó a caminar lentamente hacia donde se encontraba la puerta que lo había dejado entrar.

Sus planes estaban saliendo a la perfección, Heechul estaba destruido y era cuestión de tiempo para que Yunho y Jae se separen. Solo le faltaba aquel Junsu, sin embargo de eso se encargaría Tae. El le había prohibido hacerle daño alguno al delfín pues “lo amaba”. Joong esperaba paciente el final de la otra pareja para tener para si solo a Jae. Soñaba despierto cómo viviría con aquel precioso ser que transformó sus días desde la primaria. Recordó como fue el único chiquito que le habló en aquel colegio. Desde aquel día quedó impactado por su extrema belleza y se juró en silencio que no dejaría de seguir. En secundaria fue igual, siempre estuvo a su lado, como un amigo más. Siempre esperando a que Jae lo mire con otros ojos. Pero no sucedió, finalmente cuando tuvo el valor suficiente de declarársele, Jae le dijo que lo veía como un buen amigo con el que había crecido y que no quería salir con nadie pues solo aspiraba a ganar aquella beca en la prestigiosa academia. Su mundo se vino abajo y en medio de su dolor fue sorprendido por media secundaria, todos lo golpearon hasta dejarlo casi muerto. Pues todos aquellos chicos descubrieron de su homosexualidad y no estaban de acuerdo con aquellos comportamientos. Pensaron que Jae lo había rechazado porque no era gay, de modo que a el no le pegaron. Pero el pobre de Joong terminó casi muerto y totalmente desfigurado. Para cuando Jae fue a buscarlo al hospital el no quería que lo viera así y prefirió escapar y trabajar para pagarse una operación en el rostro. Cuando logró juntar todo el dinero, llevó una fotografía de Jae y pidió ser exactamente igual a el.

Continuará....

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 21

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 21
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 21:

Conforme la noche se iba tornando en madrugada, el enojo de Siwon iba disminuyendo; dejando un profundo dolor. Simplemente se había dejado llevar por las dudas y había lastimado mucho a quien más amaba. Eso lo tenía claro, pero el también estaba herido. Bastante decepcionado, se sentía engañado y bastante triste. Le dolía el pecho, había gritado mucho, simplemente se volvió loco y es que el único capaz de lograr que el chico más tranquilo y caballeroso de todos ellos se volviera en un loco arrebatado que entraba en crisis era Heechul, y eso le dolía más. Pues la situación con Heechul simplemente se le había ido de las manos. Sentía que su vida estaba hecha pedazos, sus manos temblaban de rabia de tan solo pensar que otros pasaron por aquel cuerpo que el consideraba sagrado. Sentía celos de todos aquellos que le robaron besos a esos labios que siempre le resultaron tan adictivos. Estaba prisionero de un vacío interminable y sentado en un rincón de la casa de su mejor amigo; casi sin aliento, en la mitad de una terrible oscuridad que anticipaba la mañana naciente, llevó sus manos hacia su rostro. De repente, una lagrima fría se le escapo, estaba llorando por el. Mordió sus labios intentando reprimir su dolor, pero era inútil, lo que el sentía era muy intenso y ningún dolor físico podría superarlo.

Dos horas pasaron y ya cuando empezaba a perder la cordura una potente luz le cegó por escasos segundos, alguien entraba pero no veía bien. Sintió un abrazo cálido y un beso en la mejilla y casi sin reaccionar se aferró a aquel cuerpo que ahora le daba calor, era Hangeng. Siwon preguntó varias veces por qué estaba a su lado, pero solo consiguió un silencio muy obvio. Las cosas con Henry no funcionaron, o al menos eso fue lo que el descubrió en los ojos de su amigo chino. Hannie, asimismo preguntó qué era lo que sucedía y sin más preguntó qué había pasado con Heechul, era obvio que solo por eso su amigo lloraría como un niño. Siwon bajo la cabeza, reflejando una derrota en sus gestos, expresando en cada palabra el dolor que sentía. Le contó detalle a detalle, y es que Siwon era de las personas que se guardan todo y por más que aparentaba estar tranquilo al lado de su novio le lastimaba mucho los celos incontenibles que sentía de absolutamente todo el mundo. Incluso era capaz de afirmar que era mucho más celoso que el mismo Heechul; solo que Siwon, como caballero que era, se reprimía y eso le hacía mucho daño. Luego, al descubrir aquel pasado de Heechul sus sentimientos escondidos llegaron a un tope y se ahondaron sus dudas. Sin pensarlo, Siwon le dijo a su amigo que ya todo había acabado, que había decidido alejarse de Heechul pues le hacía daño, pues sentía que lo quería demasiado. Sabía que en algún momento ese amor lo terminaría matando. Hannie se alejó del abrazo y rápidamente le tiro una cachetada a Siwon. Le miró con reproche y le pidió que entre en razón, que escuche lo que acababa de decir, ¿Alejarse de alguien por quererlo demasiado? Eso no tenía sentido alguno para el chico de origen chino.

- Siwon...- repitió su nombre- ¿Lo dejaste hablar?- Siwon negó con la cabeza en total silencio- ¿Recuerdas cuando Heechul te hizo todo ese lío por los sueños raros con BOA? El tampoco te dejó hablar, y sin embargo, tenía mucho por decir. Creo que deberías escucharlo. Además, es parte del pasado, la misma Boa lo dijo. Eres su primera relación monógama, eso debe significar algo. El ha cambiado por ti.- abrazando a su amigo que lloraba en silencio- a veces necesitamos ser perdonados por nuestro pasado para continuar con nuestras vidas.- Siwon solo atinó a quedarse en silencio, el tiempo diría que iba a suceder con ellos dos.

En la casa de Heechul la situación no era muy diferente. Yesung abrazaba a su primo con todas sus fuerzas mientras este lloraba a más no poder. Lloraba tanto que sus ojos estaba muy rojo y su voz era ya un agudo y desesperado gemido de dolor. Ryeowook estaba sentado observando a su novio consolar a su primo, no sabía que hacer, era cierto, el no tenía nada que hacer ahí pero Yesung le pidió que se quede. A un costado estaba Yunho apoyado en la pared, intentando pensar por qué Boa había lastimado de esa manera a su princesa, no la perdonaría. A su lado, tomándole de la mano estaba Jae, con los ojos inexpresivos, si bien Boa había causado dolor en esa pareja, no había mentido. Todo lo que dijo era real y eso le causaba mucho dolor pues pensaba que quizás lo que le dijo de Micky y Yunho era real. Se amaban tanto al punto de llegar a matar por su amor. Jae no pudo perderse mucho en sus pensamientos pues sintió que al abrirse la puerta su querido Yunho le soltaba la mano y corría a abrazar a Micky que entraba llorando. La mirada se Jae se volvió sombría y se mantuvo en silencio esperando que su novio deje de abrazar a su amigo, pero eso no sucedió. Micky no dejaba de culparse, si Boa les estaba haciendo daño era por su culpa.

- Princesa...- Micky dejó de llorar y soltándose de Yunho corrió donde Heechul, quien solo atinó a golpearlo con mucha rabia. Pero no podía culpar a su amigo de su pasado. Desde un principio pudo haber sido sincero con su Askito.- Chula perdóname...- Micky empezó a llorar cuando su amigo se abrazó a el y lloraron juntos. Yunho cerró con rabia los puños, expresando toda esa impotencia que sentía por dentro. Como deseaba matar a esa mujer con sus propias manos.
- Heechul- Jae se acercó y le extendió un pañuelo para que seque sus lagrimas- sé que te debe doler mucho lo que está pasando pero es ahora cuando debes ser fuerte y no dejarte vencer. Vamos, tu eres nuestra princesa, y todos que queremos mucho... por favor ya deja de llorar que sino todos terminaremos llorando contigo, ¿si?- sorprendentemente Cinderella secó sus lagrimas y se tranquilizó un poco, sabía que no estaba solo y si el destino tenía preparado eso para el, lo enfrentaría pues no estaba dispuesto a perder a su Askito.
- Tienes razón, debo dejar de llorar, luego me arrugo... Bye bye Pretty Cinderella...- dijo con media sonrisa en los labios, intentando hacer una broma, Yunho acarició su cabeza mientras los demás reían por cortesía.

Luego de eso, todos se tomaron el día libre en la academia y se dedicaron a descansar. Jae tenía algunas cosas por hacer así que se despidió de su novio quien se quedó acompañando a su princesa, Yesung y Ryeo salieron un rato pues debían ir de compras. Mientras que Micky desapreció misteriosamente. Yunho se acomodó al lado de la princesa y como en los viejos tiempos en los que Heechul se deprimía por todo en Francia, lo abrazó. Heechul se recostó en el hombro de su amigo y cerró los ojos para descansar un poco pues en toda la noche no había conseguido dormir. Yunho se quedó en total silencio mientras pensaba en la manera de cómo detener a esa mujer, pero nada se le ocurría. Además tenía miedo de lo que podría llegar a ser capaz Micky si la llegaba a encontrar.

- ¿Qué quieres ahora?- preguntó muy serio el chico de origen chino a Henry que lo miraba muy asustado- habla de una vez, Siwon me necesita...
- solo quiero pedirte disculpas por volver de esa manera, por volver antes que tu... por dejarte sin decir nada es que...- la mirada de Hannie no cambiaba y ante los ojos llenos de lagrimas de Henry ya no había remedio a su situación- solo quiero decirte que no es que no te quiera... el tiempo que pasé contigo en China fue maravilloso...- decía mientras sus lagrimas mojaban sus inmensas mejillas- es solo que tenía que volver... aquel día mamá me llamó. Yo me había estado comunicando con ella... Hannie- Henry intentó seguir que su voz se entre corto- me tengo que casar con Elle...- ante sus palabras Hangeng lo miró con reproche, no estaba dispuesto a decir nada. Solo quería escuchar lo que tenía que decir el chico cachetón- Elle está embarazada...- algo dentro de su corazón se partió. Aquella noticia se repetía una y otra vez en la cabeza del mayor. Solo atino a darse la vuelta y a despedirse con la mano antes de cerrar la puerta de su casa.

La mansión de la familia de Ryeo estaba en total silencio, y tan solo una habitación estaba con las luces prendidas. Era la habitación del hijo único de la adinerada pareja, su nana se había tomado el día libre, y el pequeño ordenó a sus demás empleados que no lo molesten. Pasaría la noche ahí con su novio. La situación estaba bastante acalorada, al más bajo ya casi no le quedaba ropa y Yesung solo mantenía los pantalones puestos. Entre besos y caricias ambos estaban a punto de tener la noche más maravillosa de sus vidas. Sin embargo, ninguno de los dos previno lo que estaba por suceder. Un grito de espanto hizo que ambos detengan sus apasionadas muestras de afecto. Era la madre del pequeño Ryeowook que estaba en al puerta de su habitación, completamente horrorizada mientras que su padre lo miraba con asco. Yesung se alejó rápidamente de su novio para dar las explicaciones pertinentes, pero ante su nerviosismo el hombre mayor se adelantó y empezó a golpear a Ryeo. Yesung intentó detenerlo mientras la madre lloraba desconsoladamente. Varios golpes cayeron sobre la pareja, el hombre mayor era fuerte y no se detuvo hasta partirle el labio a Ryeo y dejarle un ojo morado no sin antes gritarle miles de cosas. Cuando termino con el se apresuró a cachetear a Yesung. El cachetón no hacía más que pedir disculpas, pero llegó un momento en el que las cachetadas dolían demasiado. El padre de su novio enfurecido lo amenazo de denunciarlo con la policía si se le volvía a hacer a su hijo. No importaba nieto de quien fuera, ya que lo conocía de las reuniones de alta sociedad, se encargaría de meter a Yesung a la cárcel si se volvía a acercar a su hijo. No los dejo ni hablar, y finalmente hizo que los guardias de la casa saquen a la fuerza al cachetón. Una vez hecho esto, encerró a Ryeo en su habitación y le prohibió volver a la academia, todo ese “jueguito” se acabaría ese día.

continuará

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 20

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 20
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 20.

¿Por qué es que necesito excusas para mirarte?
Dime si alguna vez tus ojos fueron míos
Pues hoy mas que nunca siento que no existo

Esto que siento es como un océano ávido de brisa,
tu eres casi todo lo que pretendo conocer
¿Cómo es que me he perdido en algo que nunca conocí en realidad?

Solo puedo seguirte en silencio imaginando que me conoces
¿Qué pasa si volteas y no recuerdas mi sonrisa?
Es como abrazar el vacío, siento que poco a poco dejo de respirar


Tras el escándalo del video de Micky y Junsu se genero mucha tensión en el gran grupo de amigos. Max no quería volver a ver a Junsu, mientras que este se sentía terriblemente deprimido. Su Micky, aquel por quien lo había dado todo, lo estaba ignorando. Sentía que su corazón se estrujaba cada vez que se topaban en algún salón o en los pasillos de la academia, pues el chico de los sombreros solo se limitaba a sonreírle cínicamente y seguía con su camino. No importaba todo lo que dijeran a sus espaldas, para el pequeño lo único que importaba era Micky. Pese a su indiferencia, existía algo en su mirada que había cambiado. Aquella tarde Yunho y Micky salieron pues el chico de la mirada penetrante deseaba comprarle un regalo a su novio. Cumplían cinco meses de conocerse y deseaba celebrar tal día.

- quien lo iba a pensar... tu con cursilerías...- sonrió Micky mientras miraba un hermoso dije en un estante de aquella lujosa tienda.
- Quién lo diría... mi querido Micky enamorado...- dijo Yunho mientras buscaba algún brazalete bonito. Ante la mirada seria del otro Yunho siguió- deberías aceptarlo de una vez por todas... lo amas, o ¿me equivoco? Esa mirada, intentas mentirme, a mi...
- Sabes perfectamente de lo que soy capaz de hacer por amor. Yo... yo no quiero vivir algo de esa magnitud, no de nuevo. Solo lastime a quien quería.- Yunho bajó la mirada algo triste. Ese alguien en el pasado de Micky, ese alguien a quien lastimó, era el.- voy a llevar este...
- Disculpe señor Park...- dijo la vendedora- este dije sale con otro juego, ¿desea llevar los dos?- Micky no dijo nada, solo le sonrió coquetamente y asintió con la cabeza.
- Micky...- Yunho no pudo más y se aferró a la espalda de su amigo- tu no tienes la culpa...- intentando no llorar- ¿de acuerdo? Ambos sabemos que todo fue culpa de esa mujer. Que bueno que la dejamos atrás... escuche que se esta haciendo famosa como cantante, al fin podremos ser felices... ¿lo ves? No tienes de que preocuparte...
- Si que debo, ella fue a buscarme al hospital cuando le dispararon a Junsu...- Micky mordía sus labios intentando reprimir su llanto- ella me está buscando.
- Las cartas... pero ¿por qué buscaría hacerle daño a Jae? No creo que sea ella... debemos andar con cuidado- dijo Yunho soltándose de su amigo- me da esos brazaletes. – mirando a la vendedora.

En otro lugar de Corea del Sur, tres nuevo aliados conversaban amenamente, mientras tomaban algunas cervezas. La única mujer reía sin para al escuchar a los otros dos. Uno de ellos estaba totalmente enamorado de si mismo. No dejaba de mirarse al espejo, mientras que el otro no dejaba de hablar de Junsu. Boa encendió un cigarro y se acercó al narcisista.

- ¿realmente es tan precioso?- tocándole el rostro
- cuidado que costó mucho la operación...- dijo Joong echándose unas cremas que tenía en una de sus manos
- puedo creer que eres así de bello por una cirugía, pero creer que es así de nacimiento... ese tal Jae, es realmente bello. Ya veo por qué volvió loquitos a esos dos. Pero prefería a Yunho que a Micky, es un tonto..bueno, ya hablamos bien como van a entretener Micky, ¿cierto? Según mi investigador, hoy ha salido con Yunho... debo apresurarme en ir a buscar a Jae...
- va a ser difícil separarlos...- dijo Tae mientras observaba un botón entre sus manos- ellos al igual que Siwon y Heechul son difíciles de separar...
- todas las parejas son débiles en algún punto, las que parecen ser las más seguras son las más fáciles de destruir... solo por diversión jugare con Siwon...- dijo Boa parándose y colocándose su abrigo.

De acuerdo a lo planeado, Joong se hizo pasar una vez más por Jae, no debía hablar solo pasar cerca de Micky y Yunho. De modo que lo vieran y lo siguieran. Eso los entretendría mientras Boa iba a buscar a Jae. Una vez que Yunho divisó a “su novio” le dijo a Micky para llamarlo, pero aquel chico parecía no escucharlos. Ambos amigos empezaron a seguirlo hasta que Joong se encontró con Tae. En un primer momento a Micky se le hizo conocido pero no sabía donde había visto al otro chico. Y justo cuando Yunho y Micky estaban por alcanzarlo; Joong tomó del rostro a Tae y lo besó. Yunho sintió que su mundo se venía abajo cuando vio a “jae” besando a otro. Intentó pensar que había visto mal. Pero las caricias entre aquellos dos no cesaban. Micky miraba incrédulo, algo no le cuadraba en aquella escena. Entonces se acercó a su amigo y le susurro que se trataba del falso Jae. Los ojos de Yunho se llenaron de ira y fue casi hecho un animal dispuesto a golpearlos. Micky lo siguió y en el camino recordó que el otro chico era aquel que quiso pasarse de listo con Junsu en el baño. Una vez ahí empezaron a discutir y Yunho intentó golpear a Joong, pero cómo golpear a alguien que lucía idéntico a quien más amaba.

En el departamento que compartían Yunho y Jae, este ultimo estaba esperando que llegue su querido novio. El no tenía dinero para comprarle algo así que había preparado la comida preferida de su Yunho. Había encendido algunas velas y colocado flores en lugares estratégicos, esperando tener una maravillosa velada juntos. De repente el timbre sonó, se le hizo raro pues Yunho tenía su propia llave. Sonrió algo confuso y fue a abrir. Encontrándose con una hermosa mujer en la puerta, tenía una sonrisa preciosa, y unos ojos bien delineados, era Boa.

- vaya, realmente eres hermoso- sonrió mientras el otro se sonrojaba- ¿Está Yunho?
- No, salió en la mañana, ¿puedo preguntar para qué lo busca?- mirando atónito a la bella joven- ehm ¿quién eres?
- Bueno, yo soy Boa. Canto con TRAX actualmente pero que Yunho baile conmigo en mi concierto- los ojos de Jae se llenaron de ilusión, su querido Yunho bailaría en algo importante- yo conocí a Yunho en Francia, como debes saber... somos amigos desde hace mucho. Puedo decir que conozco a esos tres muy bien- sonrió perversamente- sobre todo a Micky
- Ah! Soy un mal educado, pasa por favor. Si deseas esperar a Yunho. No debe tardar, de paso me cuentas cómo eran ellos allá. ¿Deseas un café?
- No gracias, estoy bien así- Boa pasó y se sentó en el gran sofá de la sala- supongo que Yunho te ha hablado de mi.
- A decir verdad, nunca te ha mencionado...- Jae sonrió confuso
- Uhm... ¿acaso alguna vez habló de su pasado?- Boa descubrió tristeza en los ojos del otro.- veo que no... bueno es que ese tema como que ni Micky ni Yunho ni el mismo Heechul quieren tocar... te contaré...
- No, no es necesario. Prefiero que Yunho me lo cuente... si es algo delicado, quiero saberlo de sus labios- sonrió luego de tomar un poco de su café
- Querido, creo que nunca te lo dirá...- tocándole el hombro- creo que deberías saberlo por mi, de modo que podrás comprender mejor a tu novio... quizás hasta puedas ayudarlo. Esos tres tienen traumas que ya deben superar. ¿Sabias que Micky y Yunho estaban enamorados de Heechul? Apuesto a que si, siempre juegan con eso. Alardean que eso nunca destruyó su amistad y demás. – Jae sonrió feliz, eso lo sabía, no tenía miedo- uhm luego Yunho y Micky tuvieron esa relación.. un tanto tormentosa...
- ¿Tormentosa?- preguntó preocupado el chico bonito
- veras... ellos dos estaban muy enamorados, luego de superar lo de Heechul. Se amaban mucho, pero en ese momento alguien quiso lastimarlos y contrató a unos hombres para que golpeen a Yunho. Pero no solo lo golpearon, lo violaron y lo dejaron medio muerto.
- Violaron...- susurró para si algo desconcertado
- Si, lo violaron. En su desesperación Micky mató a uno de esos hombres. Claro, como tu sabes, todos somos de familias influyentes, de modo que eso quedó limpio luego de que el padre de Micky “aportara” cierta donación a la policía francesa, ¿me dejo entender? Sin embargo la herida en ellos fue tan fuerte que decidieron terminar. Dicen ellos mismo porque su amor era muy fuerte. Volvieron a ser amigos, mas que amigos, mejores amigos... el amor que sentían el uno por el toro superaba cualquier cosa, los volvía locos... un amor algo enfermizo...
- ¿Crees que aún lo sientan? – preguntó con los ojitos llenos de lagrimas
- siento ser quien lo dice pero creo que ellos nunca dejaron de sentirlo, nunca dejarán de hacerlo... por más que digan que solo son amigos... lo digo yo, fui novia de Micky y decidí dejarlo ir al sentirme así...- tomándole de las manos a Jae- sé como te sientes... ¿Duele, cierto?... debo irme. Le dices a Yunho que Boa, su amiga, ha venido a buscarlo.- acercándose a darle un beso en la mejilla.- adiós.

La primera parte del plan había sido un existo. Claro que era algo precipitado cantar victoria. Pero la cantante en ascenso sabía que sus palabras habían generado duda. Las siguientes victimas debían esperar un poco más para sufrir. Cuanto mas lento, más doloroso. Faltaban unos pocos días para la fiesta de cumpleaños de la princesa de modo que esperaría esa fecha para llevar a cabo la otra parte del plan.

No muy lejos, en la casa de Heechul, el y su novio estaban recostados viendo televisión. Era algo extraño. Pero ampos estaban algo perdidos en su silencio. Heechul dudaba de algunas cosas. Ciertos sentimientos, odiaba que algunas veces su príncipe no expresara todo. Al principio todo era genial, pues adoraba hacer entrar en crisis al menor. Pero últimamente este como que no mostraba lo que sentía, se quedaba en silencio como pensando miles de cosas. Su silencio empezaba a molestar a la princesa. Por otro lado, Siwon pensaba y pensaba la manera de dejar de ser un mantenido. Destetaba esa idea. Pero sabía que su posesivo novio no lo dejaría conseguir otro trabajo como guardaespaldas. Tenía que pensar en alguna forma de ganarse la vida sin recurrir a su familia. Ahora más que nunca estaba confundido en sus sentimientos. Había empezado a amar cada uno de los defectos del mayor, y ya estaba acostumbrado a lidiar con ese temperamento voluble e inestable. Lo adoraba de pies a cabeza, suspiró en medio de su silencio, apoyándose en la cabeza del mayor, espirando un poco la esencia de aquel cabello que tanto amaba. De repente el celular del mayor sonó. Era Micky, estaba algo agitado, llamaba pidiendo ayuda. Sabía que Yunho solo escucharía a una persona y ese era Heechul. Cinderella tomo sus llaves y le dijo a su askito que pronto volvería, que debía ir solo a encontrarse con esos dos. El menor le sonrió con la mirada llena de amor y le dijo que lo esperaría para luego llevarlo a comer fuera. Heechul se acercó a su novio y luego de robarle varios besos indecisos se marchó.

Los días pasaron rápido, existía cierto malestar en la cabeza de Jae, pero debido a su timidez era incapaz de preguntarle a su novio sobre su pasado con Micky. Miraba de rato en rato mientras terminaba de alistar. Aquella noche era la fiesta de Kim Heechul. Y todos debían lucir despampanantes, no tenía porque malograr el momento, esperaría un poco más. Jaejoong se abrochó el ultimo botón de aquella camisa que había comprado con Heechul, salir de compras un día antes había sido capricho de la princesa pero le había venido muy bien al ex nerd. El tono violeta oscuro le quedaba muy bien, usaba un conjunto elegante peor algo casual, unos pantalones negros y una chaqueta del mismo color. Acomodó un poco el arete de su oreja y finamente arregló un poco su cabello. Cuando terminó de verse en el espejo descubrió en su reflejo a un Yunho sonriente, lo miraba totalmente enamorado, o al menos eso parecía. Al menos eso quería creer el más bajo. Yunho se veía espectacular aquella noche, el cabello algo despeinado sumado a un traje muy causal en tonos blancos le quedaban a la perfección, pero algo llamó la atención de Jae. Un accesorio nuevo.

- mi pequeño Jae... mira celosamente mi brazo, ¡Ah! Lo había olvidado, con la pelea de ese día... no te entregué el regalo...- Yunho se acercó a su novio, sacando de uno de sus bolsillos un hermosos brazalete- es por los cinco meses de conocerte...- tomando la delicada mano del otro- ¿Te gusta? Yo tengo uno igual...
- Yunho...- Jae se le quedó mirando sorprendido. Pero ni bien el más alto terminó de colocarle la joya se apresuró a abrazarlo- te amo tanto...
- Yo también te amo.. vamos, debemos apresurarnos, sabes lo impaciente que es Chula- sonrió galante. Luego de unos minutos ambos iban camino a la discoteca en la cual se realizaría a super fiesta. Como la había titulado el mismo Kim Heechul: Super VIP, solo gente bonita.

Una vez en el local estaban todos los amigos de Kim Heechul, los únicos ausentes eran Hannie y Henry, pero ya en la mañana lo habían llamado para disculparse, ellos definitivamente no podían volver a Corea del Sur.
Por un lado estaba Siwon, totalmente vestido de blanco, conversaba tranquilamente con Micky, quien vestía del mismo color y es que la princesa había ordenado que sus tres caballeros se vistan de ese color, de modo que Yunho, Micky y Siwon estaban uniformados. La amplia sonrisa de Siwon demostraba lo feliz que podía estar, agradecía el día en el que nació la persona que más amaba. En sus manos tenía una rosa roja, la cual esperaba ansiosa que su princesa baje. Micky estaba emocionado, después de mucho una gran fiesta organizada por su pomposo amigo. De repente su celular interrumpió la conversación, un viejo amigo de Francia estaba en Corea del Sur y deseaba verlo. Sin pensarlo mucho lo invitó a la fiesta y en menos de diez minutos el chico francés estaba en la puerta. Era un joven de cabellos castaños y ojos azules, realmente apuesto, era la primera vez que pisaba Corea del Sur y estaba impresionado. Ni bien llegó se percato de algo sobre la fiesta: NO HABÍA MUJERES, muchos de los chicos de ahí parecían chicas pero no lo eran. Además cuando trató de acercarse y presentarse, saltaron los novios. Empezó a dudar, pues cuando conoció a Micky ambos iban de bar en bar buscando preciosas chicas con las cuales pasar el rato. Sin embargo, cuando Micky lo invitó le dijo que era el cumpleaños de su princesa, de modo que al menos una princesa vería.

Cuando todos empezaban a impacientarse, las luces se apagaron y un reflector mostró al ser más egocéntrico de todos, Kim Heechul. Traía ropa elegantísima, una camisa negra acompañada de unos pantalones de diseñador italiano. Un sombrero de lado, cortesía de la colección de Micky y un cambio total de look, sus cabellos habían vuelto a ser rojos, pero esta vez que yo estaban ondulados, esa un corte bastante diferente a los anteriores, pero que le quedaba espectacular. Sonrió glorioso mientras rodeado de sus tres caballeros empezó a saludar a todos sus amigos presentes. El francés infiltrado se quedó deslumbrado, no sabía si era mujer u hombre, pero algo si sabía, el dueño de la fiesta, le encantaba. Luego de los saludos y las venias, la fiesta empezó, todos bailaban mientras Heechul rodeado de sus mas cercanos amigos reía como loco, tomado siempre de la mano de su askito. Rose estaba a su lado, haciéndolos ver fuera de este mundo, ambos con increíble belleza y suma elegancia.

- Micky, ¿No me presentas?- preguntó el francés acercándose a dicha mesa. Siwon lo miró desconfiado al descubrir su interés en Heechul, mientras que este al notar lo mismo sonrió coquetamente- me he metido en tu fiesta como un polizonte...- agregó sonriendo ampliamente
- Descuida, los amigos de Micky son mis amigos... mi nombre es Heechul... ellos son mis amigos, Jay y Rose, Yunho y Jae, y el mi askito.. digo mi novio Siwon...- Heechul señaló
- Ohhh no que mal....- dijo el francés bajando la mirada para ocultar una sonrisa pícara- bueno mi nombre es Thomas y soy amigo de Francia....
- ¿Que mal qué? ¡Francia! Extraño mucho ese país... amigo de ahí... uhm no te recuerdo...- respondió la princesa asegurándose de agarrar bien la mano de su novio.
- Que mal que tengas novio...- dijo el francés coquetamente ante lo cual todos rieron menos Siwon- iré a bailar un poco.. que lo sigas pasando bien- agregó al sentir la mirada asesina de Siwon. Antes de terminar de alejarse alzó su vaso y le sonrió de nuevo al pelirrojo.
Pasaron los minutos y la fiesta empezó a acalorarse. Todos parecían estar muy felices, incluso teniendo a Junsu peleado con Max y a Kibum manteniéndose lejos del ebrio Donghae. Pero no lo consiguió, Donghae parecía no tener un STOP cuando tomaba, perseguía al cachetón como si se tratase de un acosador y se le pegaba como chicle. En una de las tantas vueltas que dieron alrededor de la fiesta Kibum detuvo al otro y le pidió que hablen.

- te quiero...- se apresuró a decir Dongie- te quiero con toda mi alma... te he lastimado... pero te quiero. Quiero que seas mío y de nadie más, vuelve conmigo, seamos novios de verdad...
- tengo miedo de responderte...- Kibum jugaba con sus manos- sé que yo tuve culpa en parte de lo que nos pasó... pero tengo miedo de que mi respuesta me lastime o peor aún... te lastime a ti- Donghae no le dejó decir más y se abalanzó a robarle un beso
- lo siento...- dijo Kibum al separarse- lo siento... yo solo quiero ser tu amigo...- dicho esto Kibum se alejó de Dongie, caminó hasta el dueño del santo y se despidió, dando como excusa que debía estudiar para un examen en la academia.

Eun tomaba solo en un rincón, como esperando alguna compañía divina, de repente Max y Kyu desaparecieron y Sungmin empezó a buscar a su novio, no había rastros de el por ningún lado. Fue a preguntarle a Eun si lo había visto pero este en medio de su estado etílico solo atinó a jalar a Sungmin hacia el, rodeándolo con sus brazos, robándole besos que el otro no negaba en absoluto. Como la temperatura aumento en aquel lugar Sungmin intentó detener a Eun pero ambos terminaron yendo hacia el baño. Lugar en el cual se sintieron amenazados, pues otra pareja estaba ahí. Ante su fallida “reconciliación” se mantuvieron en aquel rincón besándose hasta que el alma no les dio más y su respiración casi agotada los obligó a hablar.

- ¿Qué estamos haciendo? – preguntó Sungmin- yo.. Kyu... mañana no lo recordarás... Eun...
- Estamos haciendo lo que siempre hemos querido hacer... perdóname, perdóname por favor... vuelve conmigo- repetía una y otra vez el mono. Se besaban tan apasionadamente que en un momento Sungmin dejó marcas muy notorias en el cuello de Eunhyuk, delatando lo mucho que lo había extrañado.

Por alguna extraña razón, Junsu no se estaba quieto bailaba de aquí para allá, ignorando o tratando de hacerlo a Micky. Pero en una de sus tantas vueltas terminó bailando con el. Fueron escasos momentos en los sus manos se juntaron y pudieron sentir la piel del otro. Los recuerdos de aquella maravillosa noche volvieron a atormentar a los dos, Micky moría por besar a Junsu, pero luego de aquello, ninguno había dicho anda, teniendo también como punto extra el video de ambos en youtube. Micky sabía que no podía estar cerca de Junsu, de lo contrario Boa era capaza de lastimarlo, ya de por si lo tenía en la mira, no quería que lo lastimen. Ni bien la música terminó Micky se separó inmediatamente del pequeño delfín y se fue a tomar un poco de licor. Las luces y el humo de la extravagante fiesta escondieron a la perfección las lagrimas de Junsu.

Siwon miraba de rato en rato su reloj, todo debía estar listo para las 12 de la media noche, su gran regalo, pero no sabía como dejar un rato solo a su novio, así que luego de pensarlo durante algunos minutos, decidió decirle una pequeña mentira blanca. Le dijo que Hannie lo iba a llamar por algo urgente y que debía salir un momento, el caprichosos pelirrojo le hizo un gesto de desgano pero le dejó ir. No pasaron ni cinco minutos para que el francés se acerque a invitar al pelirrojo a bailar.

- no soy bueno bailando...- se excusó el pelirrojo. El sabía que ser coqueto era una cosa pero salir a bailar mientras su novio estaba afuera era algo más complicado.
- Oh... por favor.. baila con moi... solo hasta que vuelva el amor de tu vida- tomándole delicadamente de la mano- ¿por favor?...- sonriéndoles galantemente. Ante tal presión Heechul no se pudo negar más y salió a bailar con el.

Siwon que ya tenía todo listo en la azotea de la discoteca corrió a llamar a su novio, pero se encontró con un Kim Heechul que bailaba con un total extraño. Sus celos lo cegaron y ordeno deshacer toda su sorpresa. No sentía ganas de nada. A pesar de ser alguien muy tranquilo, el pelirrojo siempre lograba sacar sus partes más escondidas, aquel ser celoso que se molesta por lo más mínimo y que se guarda todo. No le importó anda más. Se sentó en la mesa a tomar y nadie lo paró de ahí. Ni el mismísimo Heechul.

Al día siguiente, todos los amigos recibieron un nuevo mail. Muchos esperaban ver a Junsu de nuevo pero esta vez el titulo decía: Kyu, el novio perdido. Pero no solo estaba el video de Kyu con Max en aquella reunión, sino que como extra había una grabación de Sungmin con Eunhyuk besándose en el rincón de la fiesta. Todos se quedaron en shock, sobre todo el mismísimo Sungmin, pues Kyu, el novio perfecto lo había engañado al igual que su ex enamorado. Claro que el no era diferente., el había engañado a Kyu la noche anterior. Dentro del caos y la confusión Heechul, Micky y Yunho decidieron reunirse y hablar. El pelirrojo algo molesto por la actitud de su novio salió sin siquiera despedirse. Además claro el pobre Siwon estaba con resaca y a penas y podía levantarse de la cama.

Luego de unas horas Boa apareció en la puerta de la mansión de Heechul. Al comprobar que el egocéntrico nieto no estaba pidió que le comuniquen con Siwon, este le esperaba en la sala. Se saludaron muy educadamente. Después de todo ya se conocían de los ensayos con TRAX.

- pensé que Heechul estaría aquí...- dijo con cierta preocupación- no pude asistir a su fiesta de cumpleaños, venía a saludarlo
- ha salido un rato... fue a ver a Micky y Yunho...- dijo Siwon sonriéndole – ¿necesitabas algo?
- A decir verdad, no... solo quería hablar con el. Es que se me hace raro que no me recuerde... tu sabes, yo conocí a esos tres en Francia. Solía ser novia de Micky y bueno era compañera de fiestas de Heechul. Cuando Micky rompió nuestro compromiso, pues yo me dedique a salir de fiesta todas las noches... tu sabes como es Heechul con el vodka- sonrió intentando no delatar su mirada llena de rencor- siempre nos confundían con dos chicas, Heechul es alguien muy bello, cuando vivía en Francia usaba ropa similar a la de Rose. Tu sabes, muy femenina. Era muy popular entre los chicos y chicas. Me sorprende que haya decidido ser monógamo...
- Heechul nunca ha tenido novio... ¿por qué te sorprende que sea monógamo en su primera relación?- replicó siwon con cierta seriedad en su voz. Listo y dispuesto a defender a su novio de cualquier comentario mal intencionado.
- Cierto. Su primera relación seria. Supongo que todos los chicos con los que solía acostarse no representaron nada para el. Ahora si que esta enamorado... ah, creo que hable de más. Pero de seguro ya lo sabías... Heechul tenía una vida... muy liberal en Europa.- sonrió triunfante al descubrir dolor en la mirada del otro. Era obvio que Siwon no sabía nada de eso.
- Disculpa... no me siento muy bien...- Siwon se levanto- necesito dormir un poco. No sé si quieres esperarlo o no sé... yo me retiro
- Descuida, volveré otro día para recordar esos tiempos locos...- dijo Boa
- Si, bueno, nos vemos- Siwon caminó como pudo hasta su habitación. Le dolía el pecho, quizás era impotencia, rabia o rencor. Era tan doloroso saber que su novio le había mentido al decirle que era virgen. Sus ojos se tornaron rojos por la impotencia. Deseaba golpear a cada uno de esos hombres que toco su cuerpo antes que el. Deseaba tener entre sus manos el poder de borrar todo esa pasado y empezar desde cero. En su enojo golpeo con fuerza un espejo. Rompiendo por completo el instrumento favorito de su novio. Su puño ensangrentado iba goteando a lo largo de toda la habitación. Pero no existía herida física alguna que supere el dolor que sentía por dentro. Quería saber tanto de Heechul, creía saberlo todo, pero ahora se sentía engañado y decepcionado. Y pensar que su mundo giraba alrededor de el, y pensar que el si lo dijo todo. Y pensar que se sometió a los caprichos de aquel niño rico que nunca sabía lo que quería en si. Que podría haber cambiado, quizás el también era uno más en la ilimitada lista de Heechul.

Las horas pasaron, la sangre de su puño estaba seca, generando una capa tosca de color rojo oscuro sobre su mano derecha. Su habitación estaba totalmente a oscuras y en un rincón de su cama abrazaba sus rodillas como un niño resentido. Sus ojos estaban secos pero en sus mejillas quedaban rastros de lagrimas agonizantes cerca de sus labios inmóviles. De repente la luz que entraba por el lumbral de la puerta aumentó, alguien abría la puerta. Una silueta algo deforme hizo que los ojos de Siwon se cierren un poco más ante el contacto. Era Heechul, al ver a su pequeño con la mano lastimada y los ojos rojos corrió desesperado y con el corazón en la mano a preguntarle que había pasado. Pero cuando intentó tocar la piel de su novio Siwon le arrancho la mano, evitando cualquier contacto y en sus ojos una mezcla de odio, asco y tristeza alertó a la princesa.

- ¿Qué sucede?- preguntó preocupado
- me has mentido...- dijo Siwon mirando un punto fijo en la oscuridad de su habitación, de nuevo las lagrimas empezaron a brotar, en total silencio, de sus ojos- un chico fácil en Francia...- dijo casi en un susurro lo suficientemente fuerte como para que el mayor lo escuche. Ante tal comentario Heechul le tiró una cachetada
- no me hables de ese modo...- le advirtió
- tienes la frescura de cachetearme... tu amiga Boa vino, me contó que tu eras movido allá que le sorprendía que seas monógamo en Corea del Sur, después de que te acostarte con media Francia...- las palabras de Siwon dolieron, no por ser verdaderas sino porque tenían un tono muy prejuicioso, lleno de desprecio y quizás odio- silencio, te quedas en silencio... ¡Ni siquiera eres capaz de negarlo, maldita sea!- gritó exaltado el menor- ¿Qué soy? ¿Otro juguete de Kim Heechul?... ya no quiero que juegues conmigo... hemos terminado...- dijo Siwon antes de salir azotando la puerta con furia. Pero la princesa no estaba dispuesta a perderlo. Corrió detrás de el e intentó detenerlo, contarle como fue todo. Pero no obtuvo respuesta alguna. Era la primera vez que Heechul dejo de lado su orgullo y se aferró al cuerpo del otro, le pidió que no se vaya. Que lo escuche. Pero una vez más Siwon no quiso escuchar y se marchó de la casa. Dejando un vacío espantoso en el corazón de Rella.

continuará

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 19

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 19
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 19:

Había pasado bastante tiempo. Sus heridas habían curado y sus ojos ya no lloraban. Estaba preparado para volver, listo y con la suficiente fuerza como para enfrentar todo aquello de lo que había tratado de huir. Con una venia se despidió de aquel doctor, que durante aquel tiempo lo había ayudado a superar la perdida. Kibum era alguien nuevo, como decían en su terapia, había nacido de nuevo y ahora era más fuerte. Luego de tratar de suicidarse y de pasar algunos días bajo el cuidado de Donghae, el cachetón por decisión propia fue a un hospital psiquiátrico, en el cual le ayudarían a resolver todo el desastre en su mente y corazón. Era un hombre nuevo, ese tiempo solo bajo el cuidado de el Doctor Huh había sido muy bueno para el. Camino en silencio hacia la puerta de aquel establecimiento y con una gran sonrisa salió de ahí. Su depresión era constante pero ahora ya sabía como controlarla. Sus sentimientos por Donghae estaban congelados, no sentía nada, era como una especie de anestesia invisible que le habían aplicado en aquel lugar. Algo que hacía que su corazón no duela ni sienta.

- Bienvenido... – le dijo Siwon mientras su posesivo novio le sonreía. Heechul había citado a todos para darle una gran bienvenida a Kibum. Pero alguien estaba ausente. Incluso Eunhyuk y Sungmin estaban presentes. Kibum conversó con Eunhyuk y ambas lograron hacer las paces.
- Que bonito anillo- comentó Heechul al ver una de las manos de su amigo Teuki- ¿Dónde lo has comprado?
- Uhm...- Teuki miró a su esposo y le sonrió- a decir verdad... Kangin me lo dio... como todos saben llevamos mucho tiempo juntos... y bueno hace poco decidimos casarnos en un templo... y eso hicimos...- Kangin se sonrojó un poco cuando todos se alborotaron ante la noticia, Teuki daba mil y un explicaciones, contándole a la Chula con lujo de detalles lo lindo que era su toro macho.
- ¿Qué sucede?- preguntó algo asustado Siwon al ver los ojos de Rella, quería algo pero no sabía qué.
- Quiero un anillo así...- abrazándose a su novio- pero aun eres un niño... no puedo casarme contigo...

Todos empezaron a reír, rieron tanto que no se percataron que tres personas había llegado: Donghae, Yunho y Jaejoong. Al verlos, todos se quedaron en silencio, Kibum se les acercó y les dio la bienvenida. Donghae no podía ni mirarle a los ojos pero Kibum se apresuró y le dijo que estaba bien, así como sus heridas habían sanado, su corazón también y que esperaba que eso suceda con Dongie y que esperaba que lo perdone por la mentira. Dongie solo le sonrió algo confundido. En un extremo de la sala Sungmin estaba con su flamante novio, orgulloso de el. Feliz de tenerlo cerca, a pesar de que Eunhyuk no les despegaba la mirada Sungmin se sentía seguro estando al lado de su Kyu. Yesung y Ryeowook estaban tomados de las manos y ya habían anunciado que estaban saliendo. Todos felicitaron a Ryeowook ya que sabían como sufría ese pequeño acosador por hacer feliz a su cachetón. Pero si había algo que Kyu no toleraba era la felicidad de Yesung, por más que lo intentaba no conseguía estar bien, deseaba hacerlo sufrir, destruirlo era su objetivo.

Max y Junsu conversaban pero algo había cambiado y ese “algo” lo notó Micky, las mejillas de Junsu estaba bien rojas, como si estuviera muy avergonzado de algo mientras que Max no apartaba la mirada de los labios del pequeño delfín. El chico de los sombreros se les acercó intentado contener sus celos y les invitó algo que denominó Micky-sour, era una trago que mismo había preparado. Yunho intentó prevenirlos, pero era muy tarde, ambos pequeños estaban totalmente ebrios, tras haber tomado aquella mezcla que contenía ron, vodka y un licor de arroz. Quien mejor que Yunho para saber de los efectos de aquella bebida. Pero si Micky lo había preparado, debía ser por algo.

- ¿Podemos hablar a solas? – preguntó Micky al ver que Max empezaba a dormirse con aquel licor- Junsu se paró como pudo y siguió a Micky hasta una habitación cercana
- dime...- dijo tomándose de la cabeza, intentando no marearse, pero por alguna razón el piso y las cosas que lo rodeaban se movían solos- demonios... eso que nos has dado es muy fuerte... ¿Qué pretendes?
- Nada, te dije una vez y te lo vuelvo a decir... yo te amo por eso jamás me acostaría contigo... tu no eres uno más, tu eres el único... solo quiero que me hables con sinceridad- bajó un poco la cabeza – ¿En verdad estas saliendo con Max?
- ... – Junsu sonrió un poco- no, quieres que te diga la verdad, esta es la verdad...- caminando hacia Micky- Max pretendía ser mi novio para que tu no me hagas daño, pero hace poco el se me acercó así...- acercándose mucho a los labios de Micky- e hizo esto...- sin esperar más Junsu se abalanzó y empezó a besar a Micky. El besó duró hasta que ambos se quedaron sin aliento y casi asfixiados se separaron para tomar aire- y me dijo que me quiere... entonces pensé ¿Por qué no? Si Micky no me desea... en absoluto, por qué no estar con quien si me quiere...- Micky lo jaló hacia el y lo abrazó fuertemente
- no vuelvas a decir que no te deseo... nunca... ¿Entendido?
- Entonces, ¿Qué esperas...?- le susurró Junsu al oído con una voz muy insinuante- ¿Qué esperas?- quitándose la casaca- no estoy tan ebrio después de todo...- besando el cuello de Micky. El chico de los sombreros no pudo más y se dejó llevar por el momento, aunque sabía que a la mañana siguiente ambos lo lamentarían.

Mientras que en el sillón Max intentaba mantenerse despierto pero no podía. Kyu al verlo le dijo a su novio que llevaría a Max a la habitación de Heechul para que duerma un poco. El chico rosado miró muy asombrado, su Kyu era el mejor y por eso empezaba a sentirse muy enamorado de el. Pero algo en su corazón no le permitía dejar de pensar en Eun. Kyu tomó entre sus brazos a Max y lo llevó hasta la habitación, una vez ahí le recostó en la cama y le tapo con algo pero antes de irse notó que Max lo tenía tomado de su chaqueta. No estaba dormido del todo.

- Como en los viejos tiempos...- susurro Max.
- ¿Aún lo recuerdas?- preguntó Kyu sentándose al borde de la cama- ¿Aún recuerdas lo que fui...?
- creo que sigues siendo el mismo... aquel que me cargaba entre sus brazos y pasaba sus noches enteras en mi cama...- levantándose de su cama- ¿Ya te has vengado? ¿Ya puedes volver a mi?- abrazando a Kyu
- pensé que te gustaba Junsu...- dijo Kyu sonriendo cínicamente
- a ti te gusta Sungmin... ven... cierra la puerta y creemos un poco del pasado...- besando a Kyu
- un poco de pasado...- repitió Kyu antes de empezar a quitarle la ropa a su viejo amigo.

Ante el silencio de Siwon, la princesa sintió que su novio no quería comprometerse con el en absoluto y empezó a dudar. Pero no hizo ninguna escena solo se sentó en el sofá y empezó a tomar en silencio. Siwon le observaba, no era que no quisiera, era que no sabía cómo. El no quería vivir toda su vida mantenido por el abuelo de su novio. El quería tener independencia económica para proponerle a Heechul que se casen, el quería estar seguro de todo para llevarse a su princesa a un castillo construido por el. Jae y Yunho estaban tranquilos, aparentemente, pero ambos estaban bastante preocupados, las constantes cartas de amenaza que había recibido Jae eran alarmantes. Pero no era momento de comentarlo. Algo malo estaba por ocurrir y estaban muy asustados.

Rose estaba en un rincón, siendo acariciado por su novio. Después de aquel día no habían tocado el tema de nuevo. Habían otras cosas que atormentaban a la rosa pero Jay prefería no forzarlo. Ya le contaría cuando quisiera. Además de que aquel día los había unido mucho. Jay había tenido la suerte de tener un familia buena, nada fuera de lo normal así que solo se enfocaría en las heridas internas de su rosa, solo en el se quería centrar, solo de el quería hablar, solo en el quería pensar.

La noche se hizo día y en dos habitaciones de aquella casa dos parejas dormían. Heechul descubrió a Kyu y a Max pero no les dijo nada, el ya tenía sus propios problemas. Claro que se decepcionó mucho de Kyu, pues era el novio actual de Junsu. Pero como juzgarlo su el mismo Junsu había pasado al noche con Micky en la habitación de Siwon.

Fuera de la casa, dos personas sonreían maliciosamente. Uno era idéntico a Jae. Parecían dos gotas de agua y el otro parecía algo tonto, pero sus ojos eran muy fríos. Habían grabado lo sucedido en ambas habitaciones. Y estaban listos para subirlo a Internet. El primer video en enviarse fue el de Junsu y Micky. A las 12 del día todos los amigos tenían en su bandeja de entrada un mail con el titulo de “El secreto de Kim Junsu”. Para cuando Micky llegó a su casa vio que tenía aquel mail, lo abrió pensando que se trataba de una de la bromas que usualmente le jugaban al delfín, fotos trucadas o audios graciosos. Pero era peor que eso, era el video de aquella noche tan preciada para el y aunque no se despidió del delfín y lo dejó solo y mientas dormía. Todos empezaron a llamar al celular de Junsu para decirle lo que sucedía, en una cuenta de youtube habían subido su video con Micky. Y todos lo habían visto, incluso su hermano y Ricky. La primera llamada que recibió el pequeño delfín fue la de Max, indignado le dijo que estaba muy lastimado y que no quería verlo de nuevo. Junsu abrió el mail y se puso a llorar. Era una humillación muy grande. Y no sabía como solucionarlo.

- muy bien chicos... claro que me da asco ver a mi Micky así pero...- Boa rió a carcajadas- solo yo puedo amarlo con todas sus atrocidades...
- lo mismo digo...- solo yo puedo amar a Junsu- dijo uno de aquello dos
- y solo yo puedo amar a Jae- dijo el tercero mirándose al espejo- ¿no iba a venir otra chica contigo?
- Mi querido Jong, ella es una cobarde, no quiere vengarse de “su” Henry...- dijo Boa cruzándose de piernas y encendiendo un cigarro.- tu... ¿por qué te gusta ese horroroso de Junsu?
- A Tae le gusta Junsu por su voz, ¿no?- respondió Jong por su amigo.- el al igual que yo hemos seguido desde hace mucho a nuestros amores, pero nunca recibimos ni una mirada. Yunho... deberá pagar por todo... si Junsu y Jae no son nuestros, no serán de nadie...

Continuará

21 jul 2009

Fanfic Serial: Keipopu Sarada - Cap. 18

Autor: Kainet
Titulo: Keipopu Sarada / K-pop Salad (AKA Keipopu)
Capitulo: Capitulo 18
Fandom: Super Junior, THSK, TRAX
Parejas: Sichul / Kihae / Yewook / Yunjae / Yoosu / etc.
Clasificación: Angst / Au
Advertencia: Si no te gusta el yaoi (Chico x Chico) es mejor que no leas este serial. No copies este fanfic, si deseas compartirlo en otro lugar, pide permiso al autor y coloca los créditos correspondientes.

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Capitulo 18:

- Eres estúpido...- dijo aquel joven de mirada vacía mientras miraba por la ventana- mostrarte así como así... has arruinado la primera parte del plan...
- ¡Silencio! El único idiota aquí eres tu... ¿Acaso olvidaste tu forma de abordar a Junsu?- se precipitó el más alto- tenemos que hacer algo mejor. Tengo a la indicada aliada en todo esto.- ante el silencio del otro el más alto siguió- BOA...- el menor sonrió sórdidamente y se recostó en la pared- ahora... solo debemos aprovechar mi apariencia...- acorralando al otro- solo aprovechemos mi apariencia- besándolo repentinamente

Luego de unos días Junsu ya estaba fuera del hospital. Micky, Max y Eunhyuk lo ayudaron a ir hasta la casa de sus padres. Luego de estar en su habitación conversando de diversos temas, Eun se despidió. Últimamente andaba muy deprimido, había terminado con Donghae y Sungmin ni lo miraba. Ahora con su nuevo novio. Se sentía muy mal. Un abrazo de su mejor amigo y una cálida sonrisa le hicieron sentir mejor. Max no pensaba moverse de aquella habitación, esperaría a que Micky se vaya primero. Pero al parecer este no tenía planeado irse.

- ¿Tu madre o padre no se enoja si llegas tarde a casa, niño?- preguntó Micky con aire despectivo, pero antes de que el menor le pudiera responder Junsu se apresuro.
- No...- sonrió coqueto- Max es todo menos un niño...- ocasionando que el menor se sonroje- además, el se va a quedar a dormir hoy, ¿No?- ante las palabras de Junsu, Micky sintió que su corazón se oprimía. Cierto, eran solo amigos, pero como le dolía tal decisión. Claro que en parte el tenía la culpa y ahora, más que nunca, se arrepentía.
- Comprendo... entonces yo debería irme...- colocándose el sombrero- nos vemos en la academia... descansa mucho- acercándose a darle un beso en la frente a lo que se encontró con la mano de Junsu. Entonces cambió su beso por un estrechón de manos y salió de la habitación.
- Junsu... creo que debo decirte la verdad...- dijo Max acercándose a su amigo- lo que sucede es que...
- ¿Uhm? Dime, ¿Hay algo que yo, tu hyung, pueda no saber de ti?- la mirada pura de Junsu hizo que el corazón de Max se estremezca
- no quiero que seas mi hyung...- los ojos de Junsu se abrieron de par en par
- seamos amigos entonces- sonrió inocente- si no quieres que seamos familia...
- no quiero ser tu amigo... Junsu...- Max acortó la distancia entre ambos y le dijo muy suave- yo quiero ser más que tu amigo...- las mejillas del delfín se encendieron ante la cercanía y la confesión. Nunca pensó que podría gustarle a alguien pero el momento le estaba demostrando todo lo contrario- Junsu...- dijo Max antes de robarle un tímido beso.

Luego de la pelea con su padre Siwon estaba muy serio. Por más que Heechul intentó animarlo no consiguió sacarle el enojo que se expresaba en su rostro con una sonrisa incómoda y falsa. El mayor tomo entre sus manos las mejillas de su novio y las beso lentamente, luego se aferró fuertemente a su cuerpo y pretendió estar cansado. En momentos así la princesa parecía un pequeño gatito mimoso con su amo.

- Heechul...- Siwon le sonrió, el menor no pudo continuar debido a que su celular los interrumpió- ¿Eh?... Hannie... ¿QUÉ?- miró asustado a su princesa que tenía mirada asesina. Eso era algo que nunca iba a cambiar, Heechul nunca dejaría de ser posesivo, celoso y caprichoso- ¿Te fugaste con Henry?- la mirada de la chula cambió repentinamente, se sentía aliviado- uhm... lamento no haber estado cuando me necesitaste... tuve problemas con mi padre... ¿Heechul? Si, ahora esta bien...- Siwon miró de reojo a su novio que estaba sentado al borde de la cama con la mirada algo distraída- me temo que entrará en crisis si continúo hablando contigo, esta bien. Espero que todo resulte bien para ustedes dos... los visitaré cuando vaya a China- sonrió galante antes de colgar. Sus dos amigos de infancia se habían escapado. Tenían muchas cosas que solucionar, pero lo importante es que estaban siendo sinceros con sus sentimientos.
- Hannie... Hannie... siempre Hannie- dijo Rella cruzándose de brazos, Siwon sonrió tratando de aguantar su risa y abrazó a su novio- sigue hablando con Hannie... que me abrazas...
- ¿Celoso?- preguntó casi en un susurro muy cerca de su oído izquierdo
- OBVIO, yo quiero que tus pensamientos sean míos las 24 horas del día y si es posible... un poco más... yo quiero ser todo en tu vida... no un complemento que te hace sentir bien...
- Princesa... tu lo eres todo en mi vida. Tu eres la tierra y yo la luna, giro a tu alrededor... solo a tu alrededor...- besando la mejilla del mayor- vamos, no te enojes por una llamada telefónica, además mis amigos de infancia... se han fugado...
- ¿Alguna vez te gustó Hannie? ¿Henry?...- preguntó receloso
- No, pero sé que Henry se puso muy celoso de la relación que tengo con Hannie. Pero solo somos mejores amigos
- Bueno, tu mejor amigo se ha fugado... así que a partir de ahora seré tu mejor amigo, tu novio, tu princesa, tu todo... ¿Entendido?
- Entendido...- Dijo Siwon abalanzándose sobre su novio- pero ahora... tu también eres solo mío.

Si existía algo que odiaba Rose, era esperar. Y eso era lo que justamente le estaba haciendo hacer su querido Jay Kim. Caminaba de un lado a otro como un león. Su mirada se iba tornando fría y sus labios se veían muy pálidos. Iba retrasado una hora, ¿Cuánto más pretendía demorarse? Pero había algo en su figura que lo hacía verse triste, más que melancólico. X’,mas lo seguía con la mirada mientras que, apoyado en su hombro, Attack dormía plácidamente. Rose estaba por entrar en crisis, si Jay no cruzaba esa puerta. De repente la puerta se abrió, era Boa y otra chica más. Rose le hizo una seña de saludo y una mueca que podría traducirse como una sonrisa. Las dos jóvenes se sentaron al lado de los otros dos mientras el bateristas llamaba miles de miles de veces al celular de Typhoon.

- Lo siento, llego tarde...- finalmente entró Jay con el cabello despeinado y algo agitado- lo siento...- dijo mirando a Rose, que curiosamente solo caminó hasta la batería y empezó a tocar.- lo siento...- susurró una vez más el vocalista. Si Rose gritaba y se enojaba con el, era lo usual. Pero que guarde silencio y pretenda que no le importa, indicaba que algo no iba mal.
- ¿Dónde has estado?- preguntó algo serio Attack- casi se muere de infarto... sabes que odia esperar, todavía un día como hoy...- agregó con reproche- no sé porqué te ha elegido a ti como novio, puede parecer fiero, pero es muy frágil...- amarrándolo del hombro para que nadie escuche lo ultimo- no lo lastimes... ¿Entendido?
- No tienes que recordármelo... si debo dar explicaciones, créeme que no es a ti.- respondió Jay con la mirada llena de enojo
- No tendrías que darlas si no hicieras todo mal...- intervino X’mas para defender a su novio- Rose, empecemos de nuevo me perdí. ¿Si?- la rosa no respondió y volvió a empezar la canción. En pocos minutos Boa se sumó al ensayo. Dejando totalmente asombrada a Elle. Aquella banda tenía mucha fuerza en su música pero letras frágiles. Como aquel ser preciosos que tocaba la batería. Lo encontró bastante peculiar, pero muy atractivo.

Las horas pasaron y el ensayó acabó. Rose recogió sus cosas y sin esperar por Jay salió de ahí. Jay corrió detrás suyo pero no alcanzó a detener el lujoso auto. Si su novio hubiera deseado pelear se hubiera quedado en la puerta para hacerle una escena, pero al parecer ni eso quería. Durante el ensayo Jay volteó a ver a su novio, pero este tocaba con la mirada perdida en un punto fijo. Algo sucedía y el no sabía que era. Entró al estudio para recoger sus cosas cuando encontró un fólder lleno de hojas desordenadas. X’mas le dijo que eran los apuntes de Rose. Que los había olvidado. Jay los guardó y salió en busca de su novio. De camino al departamento no pudo evitar leer algunas de las letras, eran verdaderas canciones de amor. Pero la rosa nunca le había sugerido siquiera ponerle música.

El chofer de su lujoso auto le preguntó varias veces si iría a casa de su padre. El rubio solo atinó a mover su cabeza en forma negativa, casi con desespero. El chofer, un hombre mayor y de mirada amable le sonrió y lo llevó directamente hasta su departamento. Una vez en aquel castillos de cristal, que su padre había comprado para el, Rose se sentó en su piano y empezó a toar aquella hermosa melodía que su madre le enseñó de pequeño. De repente sus rosados labios besaron las lagrimas que expresaban su dolor.

Se había demorado por el repentino viaje de Hannie a China. Se había demorado por ir a despedirse, quizás para siempre de uno de sus grandes amigos. ¿Acaso su novio no era capaz de comprender eso? Subió lo más rápido que pudo hasta el ultimo piso. Su corazón latía rápido, quizás tenía miedo a la razón de la tristeza de su rosa. Tocó la puerta pero nadie le abrió. El mayordomo de Rose le dijo que el señorito había ordenado que lo dejen solo. De modo que todos los empleados que trabajaban para el se habían retirado. Nadie abriría la puerta a menos que Rose se parara y fuese a abrir personalmente. Jay se recostó en la puerta y se dejó deslizar hasta quedar sentado en el suelo. Abrazó sus piernas y se dispuso a esperar a que su novio le abra la puerta.

Escuchó la conversación de su mayordomo con Jay, pero pretendió no escucharlo. De seguro se cansaría y se iría. De seguro tenía mejores cosas que hacer. Pero el constante llamado de Jay no se detuvo. Cada cinco minutos, cada hora, Jay le pedía que abra la puerta. Rose miró sus ojos, estaba hinchados y rojos. Había llorado en silencio durante tres horas y se sentía cada vez peor. De repente un dolor en su pecho se apoderó de el, y casi sin fuerzas caminó hasta la puerta. Sin abrirla le pidió a Jay que se marche, pero este se negó y el suplicó una vez más que le abra la puerta. Rose levantó la mano y lentamente abrió la puerta. Cuando Jay entró pudo observar que todo estaba oscuro y esa fragancia que tanto le gustaba de su novio se mezclaba ligeramente con olor a lagrimas.

- ¿Rose? Rose...- dijo al verlo sentado en el suelo- Rose...- acercándose a su novio para besarle la mejilla y abrazarlo- Lo siento... lo siento... sé que odias que llegue tarde...
- ¿Sabes que día es hoy?- preguntó con la mirada perdida
- Lunes...- respondió Jay
- Hoy es el aniversario de bodas de mis padres. Hoy es el día en el que mi madre se suicido...- los ojos de Jay se abrieron de par en par, eso era algo que definitivamente no sabía- cuando mi madre murió... me dejó solo con mi padre... fueron años de años viviendo en una pesadilla. Sufriendo y preguntándome por qué mi padre me odia tanto... nunca me quiso... ni a mi ni a mi madre, ahora lo sé mejor que nunca... mamá y yo juramos nunca separarnos... pero las palabras de papá dolían tanto, mamá no lo soportó y me dejó solo... – Rose se abrazó fuertemente a su novio. Nunca lo había visto así. El rubio temblaba entre sus brazos y sus lagrimas empezaron a brotar de nuevo- Jay... mi madre me prometió un día como hoy que nos iríamos lejos, me dijo que la espere en mi habitación... y eso hice, la esperé, la sigo esperando...
- Rose... lo siento...- dijo Jay besando, desesperadamente, el rostro de su rosa.
- ¿Sabes la diferencia entre estar solo y sentirse solo?- Jay negó con la cabeza- cuando estas solo, es por voluntad... te alejas de todo, de todos. Cuando te sientes solo, incluso estando rodeado de gente, te sientes miserable, inservible, sin sentido... yo, me siento solo... pero no estoy solo.- ante las palabras de su novio Jay solo pudo abrazarlo fuertemente y repetirla una y otra vez cuanto lo amaba. Lo dijo hasta que ambos se quedaron dormidos.

Continuará...

Ella quiere saber

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